Dejar de beber alcohol para adelgazar: ¿funciona?

dejar de beber para adelgazarLa bebida es un tema crucial en una alimentación sana. Muchas personas tienen cuidado con lo que comen, pero no prestan atención a las calorías que ingieren bebiendo. Hoy vamos a hablar de cómo dejar de beber alcohol, o al menos beber de forma más ocasional ayuda a adelgazar. Pero aprovecharemos para hablar también de refrescos y zumos.

No es recomendable beber alcohol

A pesar de que algunas creencias siguen siendo muy extendidas, consumir alcohol no es bueno para la salud. Olvídate ya de que una copa de vino al día es saludable. La verdad es que la respuesta a la pregunta ¿cuánto alcohol se puede beber al día? debería ser “cero”. Pero si el alcohol se consume de forma muy ocasional y moderada, no tiene por qué afectar nuestra salud. Simplemente es una de esas cosas cuyo consumo es “a evitar”. Un capricho ocasional.

El consumo alcohólico tiene muchos impactos negativos sobre la salud a largo plazo. Pero hoy el propósito del artículo no es hablar del hígado o del riesgo de cáncer, sino de calorías y de cómo adelgazar. Entonces me voy a centrar en otro aspecto negativo del alcohol. Beber nos aporta calorías sin aportar nutrientes. Es decir, nos aporta “calorías vacías”, que se suelen acumular en forma de grasa en nuestro organismo.

Las bebidas alcohólicas no son las únicas que lo hacen, también ocurre lo mismo con muchos refrescos y con los zumos industriales. Los zumos naturales son más beneficiosos, porque pueden aportar vitaminas y otros nutrientes, pero hay que tener cuidado en no beberlos en exceso porque aportan muchísimas calorías. No olvidemos que son el equivalente de varias frutas.

Beber agua siempre es lo recomendable.

¿Cuántas calorías aportan algunas de las bebidas alcohólicas más habituales?

Por regla general, cuanto más grados de alcohol tenga una bebida, más calorías vacías aporta. Pero también hay diferencias entre las bebidas. Unas engordan más que otras. Y además, tomar grandes cantidades de una bebida con pocos grados puede aportar muchas más calorías que beber poco de otra bebida un poco más fuerte.

Pero veamos ejemplos concretos de aportaciones calóricas.

  • Un tercio de cerveza aporta aproximadamente 148 calorías (unas 45 calorías por cada 100 ml). Es decir, que si te tomas dos cervezas habrás ingerido casi 300 calorías. Cuando sabes el esfuerzo que cuesta quemarlas haciendo ejercicio, te das cuenta de lo mucho que es.
  • Una copa de vino de 125ml aporta alrededor de 81 calorías. El vino rosado es un poco más calórico, y el vino blanco un poco más aún. El vino fino duplica la aportación en calorías.
  • Unos 50ml de ron aportan alrededor de 122 calorías. Si te los tomas mezclados con una Coca Cola de 33cl (150 calorías), tienes un cubata con 272 calorías. Y si optas por un mojito, sumas ron, refresco y 25 gramos de azúcar que te hacen superar fácilmente las 350 calorías.

Con esos datos te puedes dar cuenta de la aportación energética que recibe tu cuerpo si tu noche de marcha consiste en tomarte unas cervezas antes de pasar a tomarte unas copas de bebidas destiladas. Por mucho que pienses que estás quemando las calorías en la pista de baile, lo cierto es que tienes muchas opciones para engordar. Eso sin contar los efectos nocivos del abuso de alcohol.

La trampa del atracón de medianoche

Beber alcohol nos hace perder un poco la noción de las cosas. Incluso sin caer en excesos y borracheras, a muchas personas les pasa que al volver a casa después de una fiesta les entra hambre. En realidad, esa sensación se debe más a la deshidratación provocada por el alcohol que a una necesidad real de comida. Si le haces caso a esa gula, puedes acabar comiendo sin control, añadiendo aún más calorías a las aportadas por el alcohol.

Para evitar la deshidratación, es mejor beber dos grandes vasos de agua al llegar a casa. Eso quitará la sensación de hambre, a la vez que ayudará a rehidratar el cuerpo. Muchas personas sienten que incluso ayuda a sentir menos resaca el día después. En cualquier caso, lo recomendable es no beber mucho para que eso no pase.

¿Funciona dejar de beber alcohol para adelgazar?

Todo depende del punto de partida.

Si eres una persona que bebe poco alcohol, lo hace de forma ocasional y sin nunca ponerse “contento” ni emborracharse, la verdad es que dejar de beber alcohol no influirá demasiado sobre tu peso.

Si eres una persona que durante la semana toma poco, pero llegado el finde sale de fiesta y encadena el vino, las cervezas o las copas, deberías plantearte reducir tu consumo, y tomarte como mucho una copa de vino o una cerveza cuando sales. Se puede tener diversión sin perder el control. Es muy probable que notes un efecto positivo sobre tu peso a medio y largo plazo.

Si eres de los que beben todos los días, especialmente si te tomas más de una cerveza o una copa de vino diariamente, deberías probar en dejarlo. Hay muchas posibilidades para que adelgaces. Y además será mejor para tu salud.

Antes de terminar, quiero proponerte un reto. ¿Por qué no dejas de beber alcohol durante un mes? Es un reto interesante, porque te darás cuenta de la enorme presión social que existe todavía respecto a la bebida. Verás como muchas veces tendrás que justificarte por no beber. Ya hablé de esos prejuicios sociales que van en contra de nuestra salud en un artículo pasado, pero creo que el experimento de dejar de beber un mes es un buen ejercicio para tomar conciencia de muchas cosas. Un mes no es nada. Inténtalo.

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