Gente tóxica: 17 perfiles de personas a mantener lejos de ti

gente tóxica¿Alguna vez has escuchado el término de persona venenosa? Quizás la expresión “gente tóxica” te suene más familiar. Hablamos de personalidades con comportamientos negativos, que complican que podamos ser todo lo feliz que queramos. Voy a listar 17 tipos de actitudes nocivas. Algunas tienen puntos similares. ¿Estás preparado?

Una aclaración sobre la gente tóxica

En realidad, no es del todo correcto hablar de personas nocivas. Es mucho más apropiado referirse a comportamientos tóxicos. Porque todos podemos tener algunas de las tendencias que voy a describir a continuación. Pero, si nos preocupa crecer como persona, y aprender de nuestros errores, podemos cambiar. Ninguna persona tiene que quedarse presa de un tipo de comportamiento.

Además, hay combinaciones de personalidades con efectos más negativos que otras. Por ejemplo, una persona con baja autoestima es más fácil de manipular emocionalmente, y sufre más de las críticas. Al contrario, a un egocéntrico le puede dar igual que otra persona vaya de víctima, y viceversa.

Dicho eso, para un artículo es más fácil referirse a los distintos tipos de gente tóxica, y entonces seguiré haciendo esa simplificación.

¿Cómo es una persona tóxica?

¿Cuál sería la definición de una personalidad nociva? Creo que lo más sencillo es decir que se trata de una persona que influye negativamente sobre nuestra felicidad. Puede ser una pareja, por supuesto (en este caso se habla de relaciones tóxicas), pero también ocurre en el ámbito familiar, entre amigos o en el trabajo.

Pero la cosa va más allá del simple impacto negativo. La idea se relaciona con una situación que dura en el tiempo y va empeorando. Suelen ser círculos viciosos de los cuales cuesta salirse.

Perfiles de gente tóxica

Nota. Voy a alternar el masculino y el femenino, el orden de características es aleatorio. Evidentemente, todos los perfiles que menciono se pueden dar por igual en ambos géneros.

El envidioso

Es un tipo de persona que nunca está satisfecha con lo que tiene, y siempre está mirando a los demás que están mejor. No le gusta que le vaya mejor a nadie que a él. Incluso cuando se trata de su pareja o de alguien cercano. Por eso no se alegrará si las cosas te salen bien. El envidioso quiere que los demás lo envidien. Es su forma de potenciar su autoestima.

La víctima

A la víctima no solo todo le sale mal (ver apartado “el pesimista”) sino que la culpa siempre es de los demás. Usa a las personas que tienen cerca para quejarse de todo lo que el universo tiene contra ella. Consume mucho tiempo y genera energía negativa. Además, puede llegar a hacerte sentirte culpable por lo que le está pasando. Como ves, tiene muchas papeletas para ser una persona tóxica.

El juez

Parece que conoce la verdad sobre todas las cosas. Dictamina sus sentencias, positivas o negativas. No hay apelación posible. Cuando sus opiniones son negativas, recuerda mucho al criticón (ver más abajo). Es un tipo de persona a quien le falta tacto y empatía, dos cosas que suelen ir de la mano. Si estás con él, herirá tus sentimientos con frecuencia.

La egocéntrica

También conocida como egoísta, incluso a veces llega a ser narcisista. Es un tipo de gente tóxica que solo piensa en sí misma. En teoría son fáciles de identificar, aunque no se den cuenta de lo que son. Una persona egocéntrica solo piensa que está velando por sus intereses, de forma normal. A menudo cree que tiene empatía, pero suele ser una fachada. Si estás con alguien egoísta, sacará lo que le interesa de ti, pero te dará muy poquito.

El controlador

Quiere saber dónde estás, qué haces, con quien andas y este tipo de cosas. El controlador puede ser celoso, pero no siempre es el caso. El control puede deberse a una personalidad muy dominante, o al contrario, a una forma de ser dependiente. En cualquier caso, si vives con una persona con este comportamiento, acabas perdiendo libertad y parte de tu propia personalidad.

La arrogante

No todos los perfiles arrogantes son nocivos, pero algunos llegan a serlo. La arrogante actúa como si fuera mejor que los demás, pero en realidad suele tener una falta de autoestima. En lugar de mejorar, prefiere rebajar a los demás con comentarios cortantes. Y claro, por eso son gente tóxica para quienes estén a su alrededor.

El complicado

También conocido como retorcido. Tiene una forma de entender la vida que nadie más que él puede pillar. Complica hasta las cosas más sencillas. El problema es que la persona que está a su lado intenta entenderlo, ayudarlo, y gasta mucha energía, para poco. Al final es un tipo de perfil que desgasta mucho.

La caprichosa

Normalmente es una persona inmadura. No ha querido aceptar las responsabilidades y comportamientos que corresponden a un ser adulto independiente. Un día parece una persona muy razonable, y otro se comporta como un niño de 5 años a quien no le quieres comprar unos chuches. Ya sabéis a qué tipo de persona tóxica me refiero.

El cotilla

No solo le interesa saber de las vidas de los demás. Le gusta compartir información, especialmente cuando es negativa. Quizás ese interés por los fracasos ajenos sea una forma de evitar mirarse en el espejo. Para quien comparta su vida, el cotilla es un ladrón de tiempo y una fuente de energía negativa.

La manipuladora

Si la mayoría de los perfiles descritos en este artículo son nocivos  de una forma involuntaria, el caso de la manipuladora es muy diferente. Se trata de una persona con una gran inteligencia emocional, que entiende perfectamente los puntos flacos de las demás personas. Sabe tocar las teclas, como el sentimiento de culpa y otras debilidades. Manipula a los demás de forma consciente, y es capaz de parecer empática para esconder sus actuaciones. Probablemente la clase de gente tóxica más peligrosa de toda la lista.

El criticón

Por lo menos, el juez a veces dice algo positivo. El criticón se centra exclusivamente en lo que no le gusta. Siempre falla algo. Y por supuesto, no se limita a criticar situaciones o personas externas. Si vive con alguien, su tendencia a la crítica hará de esa persona el objeto habitual de sus comentarios. No es muy recomendable estar con una personalidad de este tipo.

La pesimista

Un tipo de persona que ve más lo negativo que lo positivo. Puede tratarse de víctimas o criticones, pero no necesariamente. Las pesimistas ven la vida a través de un filtro negativo. No necesariamente le echan la culpa a nadie ni se quejan. Pero se centran mucho más en lo malo que en lo bueno, y eso acaba por cargar mucho.

El mentiroso

Todos mentimos, aunque sea para evitar hacer daño a la gente. Pero hay gente que miente para esconder sus defectos y errores. El mentiroso es una personalidad peligrosa para los demás, porque te va desconectando de la realidad de la situación. Te cuenta lo que le interesa, hasta que un día, la dichosa mentira le explota en la cara, dejando ver una verdad muy diferente a lo que te imaginabas. Los mentirosos son personas tóxicas difíciles de detectar, por desgracia. Sobre todo porque en una relación sana hay confianza, no sospecha. Y ellos se aprovechan.

La estresada

No llega a tiempo a nada. Siempre tiene ocupaciones. No para. Casi no duerme. Tiene mil preocupaciones que quiere compartir las personas más cercanas. El problema es que el estrés es contagioso, y si tienes empatía, acabas cayendo en las mismas preocupaciones que tu pareja.

El ladrón de tiempo

El tiempo es uno de los recursos más preciados. La vida es corta, y creo que a todos nos gustaría aprovecharla lo mejor posible. Por eso, la gente que roba excesivamente tu tiempo se puede considerar como una mala influencia. De las horas de quejas de la víctima a los razonamientos mentales rebuscados del complicado pasando por las personas que hablan mucho para no decir nada, hay muchos tipos de ladrones de tiempo. Te interesa mantenerlos lejos de ti.

La temperamental

Con ella, la vida es más emocionante. Lo malo es que esas emociones no suelen ser muy positivas. La temperamental se enciende enseguida y puede provocar un altercado con terceras personas. Vivir con ella, es tener siempre latente la preocupación de que las cosas se vayan a poner muy feas en cuestión de segundos.

El dependiente emocional

No puedo vivir sin ti. No hay manera. Esos versos de canción reflejan la exageración propia del momento del enamoramiento. Pero, por suerte, es mentira. Por supuesto que se puede vivir sin la pareja. Es más, hace falta cuidar el espacio personal. Pero el dependiente emocional cree que necesita a la otra persona para sentirse feliz. Confunde amor con apego. Tiende a invadir demasiado el espacio de su pareja. ¿El mayor peligro? Cuando dos dependientes emocionales se juntan. Si son compatibles no pasa nada, pero si no lo son, van a estar mal estando juntos y mal estando separados. Un clásico de las relaciones tóxicas. Pero se puede resolver.

¿Qué hacer con las personas tóxicas?

  • Una solución interesante es huir la compañía de esos perfiles. Pero no siempre es posible. ¿Qué haces cuando se trata de un familiar cercano? ¿O de tu pareja?
  • Lo dije al principio. No son personas, son comportamientos. Por lo tanto se puede cambiar. Si una persona muy cercana a ti tiene unas tendencias negativas, habla con ella. Inténtalo en serio. Ten en cuenta que las personas necesitan tiempo para darse cuenta por si misma del problema. Con suerte, podréis mejorar mucho la situación.
  • Si no es posible cambiar, o si la mejora es insuficiente, entonces tendrás que valorar la opción de poner distancia entre vosotros. Cuesta mucho más separarse de personas cercanas, especialmente de la pareja, pero si la contrapartida es tu felicidad, lo tienes que valorar.

¿Crees que me he olvidado algún perfil tóxico? Puedes decírmelo en la sección de comentarios. Moderamos.

Artículos relacionados

¡Vivir es compartir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *