¿Se puede elegir a los amigos? ¿Cómo se hace?

elegir a los amigosHay momentos en la vida en los que te planteas ampliar tu círculo social y hacer nuevos amigos. Pero hoy vamos a ir más allá de la pregunta sobre cómo conocer gente nueva y potencialmente hacer amistades. Me ha parecido interesante explorar el proceso de selección de nuevos amigos. ¿De verdad se eligen a los amigos? ¿Y cómo se puede acertar en ello? Vamos a intentar responder a esas preguntas.

Situaciones en las cuales necesitas hacer nuevos amigos

Hay muchos motivos para querer ampliar tu círculo de relaciones.

  • Eres de Madrid, pero te has mudado a Andalucía por trabajo. De repente, sientes que te falta algo. Así que un día te dices a ti mismo: “encuentra nuevos amigos en Sevilla, ten más vida social”. Y poco a poco te esfuerzas por ir conociendo a gente.
  • Otra situación típica es tener un grupo de amigos de toda la vida, y paulatinamente se han ido distanciando por diversos motivos (pareja, hijos, trabajo).
  • También pasa después de una ruptura con tu pareja. Teníais muchos amigos en común, y ahora quieres cambiar de aires y conocer a nuevas personas.
  • O, simplemente, eres una persona sociable y quieres conocer gente nueva.

¿Proceso consciente o resultado de la casualidad?

Cuando te paras a pensar quienes son tus amigos actuales, puede parecer que el azar y las circunstancias tienen mucho más peso que tu decisión personal. Además, es cierto que hay una parte de la conexión con ciertas personas que es inconsciente. Sin embargo, muchas de las acciones que tomas para cultivar la amistad son decisiones meditadas.

Piénsalo, en muchos momentos has tomado la decisión de contactar con una persona, de informarte de como estaba, de proponerle un plan. Con otras, sin embargo, decidiste no hacer ningún esfuerzo. Eso demuestra que se puede elegir conscientemente a los amigos.

Como elegir a tus amigos

Si quieres encontrar personas con quien tener una verdadera relación de amistad, es recomendable que sigas algunos de esos consejos.

Busca un punto en común

Para tener nuevos amigos, es una buena opción empezar por buscar personan que comparten ciertas afinidades. Puede ser una afición (a los dos os gusta bailar), una coincidencia (ambos venís de la misma ciudad) o cualquier otro punto de unión.

La ventaja de las amistades basadas en una afición en común es que os dará la oportunidad de disfrutar de momentos compartidos. De hecho, también es un buen punto de partida para encontrar pareja.

Comprueba si hay reciprocidad

Si no sabes si considerar a una persona como amiga, pregúntate si vuestra relación es recíproca. Algunas personas se acercan a otras simplemente por beneficio propio. Si te cuesta poco ayudar a los demás, es probable que le caigas bien a mucha gente. Pero mira quienes realmente te ayudan cuando tú lo necesitas. Si la otra persona recibe más de lo que da, no es buena señal.

De hecho, siendo justos, deberías también identificar si hay relaciones donde eres tú la persona que recibe más que da. Y ver si no estás confundiendo comodidad con amistad. Una relación de amistad se cuida, así que si has encontrado a alguien que merece la pena, procura hacer los esfuerzos necesarios.

¿Merece tu confianza?

Si hablamos de amistad verdadera, hay un nivel de intimidad importante. Un amigo es una persona a quien puedes contar cosas muy personales. Y eso solo lo puedes hacer si existe una relación de confianza.

Por ejemplo, la confidencialidad en una relación de amistad no tiene fecha de caducidad. Un verdadero amigo nunca contará tus secretos a terceras personas, incluso si ya nos sois amigos.

Por mucho que os divirtáis juntos, por muy bien que te caiga una persona, eso no la convierte necesariamente en buena candidata para una relación de amistad. La lealtad es muy importante. Analiza tu relación con esa persona, y mira si de verdad merece tu confianza.

Las relaciones toman tiempo

El último consejo que quiero dar en este artículo sobre cómo elegir a los amigos es una advertencia sobre la necesidad de ser paciente. Las relaciones de amistad se forjan en el tiempo. Para ir conociendo a alguien, hace falta no solo pasar tiempo con esa persona, sino haber pasado por muchas experiencias a lo largo del tiempo.

Solo el tiempo te dirá si puedes confiar en una persona, si te ayuda cuando lo necesitas, si te llama cuando hace tiempo que no os habéis visto, y todo esos pequeños detalles que importan en las relaciones de amistad.

Así que no te precipites para hacer amigos. Primero, conoce gente, y luego, deja que tus criterios y el tiempo operen sus filtros. Ya lo verás, las personas que realmente podrás llamar amigos las reconocerás a la hora de la verdad.

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