Es cierto que el ejercicio cardiovascular puede ser monótono
Cuando hablo con otras personas de mis sesiones en la cinta de correr o la elíptica, a menudo escucho una reacción como “¿Y no te aburres? Yo no podría”. Por lo general, se refieren a la monotonía de estar durante media hora o más haciendo lo mismo. Y es cierto que muchos ejercicios de tipo cardiovascular pueden ser monótonos, y por lo tanto aburridos. Pero no tienen por qué. Como vas a ver a continuación.
Trucos para no aburrirte con el ejercicio cardiovascular
Alterna con ejercicios de fuerza
Si correr o hacer bici son grandes ejercicios para estar en buena forma y cuidar tu salud en general, lo cierto es que no bastan. Es recomendable hacer algunos ejercicios de fuerza, precisamente para fortalecer algunos de los músculos de tu cuerpo, por ejemplo, piernas, brazos, o abdominales. Como se trata de un tipo de esfuerzo muy distinto, si lo alternas con tus sesiones de ejercicio cardiovascular, tendrás un cambio interesante para romper la monotonía.
Varia los tipos de entrenamiento cardiovascular
Si vas a correr media hora tres veces a la semana en la cinta del gimnasio más cercano a tu casa, es probable que te aburras pronto. Pero, aun te diría más, no lo veo muy recomendable. Porque cuando haces el mismo tipo de esfuerzo de forma repetida, aumentas el riesgo de lesión en los músculos que más se usan para ese ejercicio en concreto.
Por eso, es mejor que hagas una sesión corriendo, otra de bicicleta estática, y otra de remo, por poner un ejemplo de variación. Y, como cambiarás cada vez, no te aburrirás tanto de un ejercicio en concreto.
Ponte un reto
Si eres una persona competitiva, puedes ponerte el reto de superarte. Imaginemos que tu ejercicio predilecto de cardio es correr en la cinta. Puedes registrar el tiempo que tardas en recorrer cinco kilómetros, y ver luego como lo vas superando sesión a sesión. Por supuesto, no se trata de pasarte. En algún momento llegarás a un nivel que no podrás mejorar. Pero todavía tendrás la posibilidad de marcarte un objetivo para la sesión del día, incluso si ya lo superaste en el pasado.
Cambia el ritmo
¿Quién ha dicho que tenías que correr a la misma velocidad y con la misma inclinación todo el tiempo? Lo mismo ocurre con la bicicleta estática y la resistencia usada. Puedes alternar fases de mayor velocidad y menor dificultad con otras en las que vas más lento, pero con mayor potencia. Esos cambios ayudan a romper la monotonía y no aburrirse. Incluso, podrías probar el entrenamiento de intervalos.
Aprovecha todas las posibilidades de la cinta
Ya que hablamos de variar el ritmo, si usas un aparato de gimnasio, puedes aprovechar todas las posibilidades de la pantalla y las opciones de la cinta. Me refiero a jugar con subir y bajar la pendiente, la velocidad, y ponerte a revisar las distintas estadísticas. Puedes comprobar cuanta distancia llevas, la velocidad media, las calorías gastadas, tus pulsaciones, etc. Si vas toqueteando las teclas el tiempo va pasando sin que te des cuenta y la sesión se hace menos aburrida.
Haz otra cosa mientras
Los aparatos fijos tienen una gran ventaja: los puedes usar mientras haces otra cosa. Puedes estar viendo la televisión, aprovechar para ponerte al día con tus series favoritas, leer un buen libro o incluso jugar con el móvil. Recuerdo estar tan inmerso en un juego de estrategia multijugador que requería mucha reflexión para cada movimiento, que un día acabé haciendo 15 o 20 minutos más de elíptica de lo que había previsto inicialmente, sin darme cuenta. Y eso que iba con el máximo nivel de resistencia del aparato.
Usa el poder motivador de la música
Sí, no hay duda de que es uno de los trucos más obvios para que una sesión de entrenamiento cardiovascular no sea aburrida. Pero funciona. Algunas canciones simplemente nos dan ganas de movernos. Ya lo comenté hace tiempo cuando publiqué el artículo con canciones para correr. Simplemente prepárate una lista que te anima a moverte, y seguro que tu sesión se hará más llevadera.
Busca compañía
El deporte es mucho más divertido cuando entrenas con más gente. Así que solo tienes que convencer a amistades, a un familiar o a tu pareja para que te acompañen en tus sesiones. O búscate grupos de corredores, ciclistas o similares. Hay muchas opciones en servicios como Meetup.
Sal al aire libre
Si te parece que correr en la cinta es muy aburrido, puedes salir a la calle, y cambiar tu recorrido. Así descubrirás nuevas partes de tu ciudad o del campo, y cada sesión será distinta. Lo mismo ocurre con la bici estática, la puedes cambiar por una bicicleta de verdad y combinar deporte con descubrimiento.
Aprovecha para pensar en tus cosas
Finalmente, a mí me parece que una sesión de cardio es un buen momento para que hagas abstracción de todo lo demás y puedas reflexionar sobre los temas importantes de tu vida. En nuestros días tan ajetreados, a menudo nos quedamos sin tiempo para parar y pensar con tranquilidad. Aprovéchalo.
¿Tienes algún otro tuco para que una sesión de entrenamiento cardiovascular no sea aburrida? No dudes en compartirlo en la sección de comentarios.