Hoy me ha parecido interesante hablar un poco de la dieta vegana, que se podría definir como una versión más estricta de la dieta vegetariana. Ya sabes que un vegetariano acepta consumir huevos, leche y a veces pescado. Pero un vegano no come nada de origen animal, directa o indirectamente. Esta práctica, perfectamente respetable desde un punto de vista ético, puede implicar algunos peligros para la salud a largo plazo. Por eso, vamos a ver los riesgos de la dieta vegana. Ser consciente de ellos permitirá adaptar la alimentación para conseguir una nutrición saludable.
La misma historia de siempre
Ya me lo decía mi madre: los extremos no son buenos. En el blog, lo vamos repitiendo una y otra vez: una alimentación sana es antes que nada una alimentación equilibrada y variada. Hay que comer un poco de todo y variar mucho.
En el caso de la dieta vegana, nos encontramos con un problema. Ciertamente, la comida actual en los países desarrollados es demasiada rica en alimentos de origen animal. Sin duda, esto tiene un impacto sobre el medioambiente y los equilibrios biológicos. Pero pasar a no consumir ningún producto de origen animal podría significar caer en otro exceso, y privarnos de alimentos que necesitamos.
Si los seres humanos son omnívoros por naturaleza, ¿Cómo va a ser equilibrada una dieta que elimina una de las principales fuentes de alimentación natural?
Ya he comentado en el blog que aquellas dietas que buscan eliminar toda una clase de nutrientes pueden representar un peligro. No es bueno prescindir de la grasa, porque nos hace falta. Lo mismo pasa con los carbohidratos. Con la dieta vegana, estamos hablando de quitar todos los alimentos de origen animal, reduciendo muchísimo las opciones nutricionales.
La dieta vegana tiene riesgos reales
En concreto, las deficiencias más habituales de una alimentación exclusivamente vegana son un déficit de omega 3, de vitaminas B12 y D, de calcio y de iodo. En teoría, se puede intentar tomar suplementos para compensar. Pero, en la práctica, muchos elementos se asimilan peor en el organismo cuando se ingieren en forma de suplementos, comparado con cuando se consumen dentro de un alimento. Ten en cuenta que el proceso de digestión es una cadena compleja, donde distintas enzimas y elementos interactúan los unos con los otros.
Está claro que también se pueden consumir frutos secos, que tienen omega 3, e incluir en la dieta regular algunas algas, que suelen incluir vitamina B12. El problema es que las fuentes de esos elementos son muy escasas fuera del reino animal. Y las consecuencias no son despreciables. En caso de no consumir lo suficiente de esos dos elementos, aumenta significativamente el riesgo de problemas cardíacos.
El déficit proteínico también es un riesgo importante en las dietas veganas, y sus consecuencias para la salud pueden ser muy graves.
En realidad, antes de hacer una dieta vegana, es recomendable comentarlo con el médico, y si se lleva adelante la idea, asegurarse de tener un seguimiento profesional con un nutricionista, para no caer en ningún déficit de alimentación.
El argumento más escuchado
Si hablas con una persona vegana, es bastante probable que te explique que la mayoría de los veganos tienen una alimentación mucho más sana que el resto de las personas. El motivo es que el vegano tiene que cuidar muy bien sus fuentes de alimentación, para asegurarse de que tiene la aportación correcta de proteínas y otros nutrientes. Muchas personas no veganas, pese a poder tener una alimentación más variada, en realidad comen mucho peor, con exceso de grasas animales, o de carbohidratos, entre otras cosas. Porque esas personas nunca se han interesado por la nutrición.
Puede ser un argumento razonable, pero presupone que todas las personas veganas vigilan sus aportaciones alimenticias. Dudo que sea el caso. Es bastante probable que muchas personas no coman nada de origen animal por principios, pero no vayan más allá y no se preocupen por tener una nutrición balanceada. Esas personas ponen en riesgo su salud.
Ser consciente de los riesgos de la dieta vegana no significa renunciar a ella
El propósito del artículo no es desmotivar a aquellas personas que creen que no comer productos de origen animal es una decisión ética. No pretendo convencer a los veganos que vuelvan a comer huevos o productos lácteos. Simplemente, insisto sobre los riesgos de la dieta vegana para que cada persona que decide adoptarla tome las medidas adecuadas para garantizar una alimentación completa.
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1 2 Siguiente »Todo tiene sus pro y sus contra, todo esta en saber equilibrarlo. Recientemente he estado leyendo sobre un nuevo estilo de vida o de comida que son los Frutarianos que podrías decirme sobre ello??
Los frutarianos basan su alimentación exclusivamente en frutas. Por lo tanto es todavía más restrictivo que el veganismo, y el riesgo de algunas carencias alimentarias (vitamina B12, proteínas) es alto.