Cinco consejos para ponerte en forma y mantenerte durablemente

ponerte en formaEscribo este artículo en los últimos días del año, y lo cierto que estamos en unas fechas de buenos propósitos y nuevos comienzos. Entre los deseos más habituales, seguro que has pensado en cómo ponerte en forma por fin, y sobre todo en conseguir mantenerte una vez alcanzado el objetivo, que suele ser lo más complicado. Te voy a dar algunos consejos que pueden ayudarte.

#1 Cuida tu alimentación

Uno de los consejos más importantes si quieres ponerte en forma es que tengas mucho cuidado con lo que comes. Pero no se trata de que te prives, ni que hagas una dieta muy estricta. Recuerda que tu objetivo es conseguir resultados duraderos.

Si decidieras bajar mucho tu ingesta de calorías para adelgazar rápido, no sería muy bueno para tu salud, porque tendrías el riesgo de no recibir todos los nutrientes que necesitas. Pero tampoco sería sostenible. Después de un tiempo, tendrías que cambiar nuevamente de dieta, y lo más probable es que volvieras a engordar.

Por eso es más recomendable hacer algunos ajustes en calidad y cantidad en lo que comes, pero sin excederte. Tardarás más en bajar de peso, pero lo harás con una alimentación sana a la que tendrás tiempo de acostumbrarte. Cuando llegues al peso deseado, no tendrás que cambiar. Ya tendrás buenos hábitos alimenticios.

Entiendo que es más difícil hacerlo que explicarlo. Por eso es buena idea contar con ayuda. Pon que vives en la capital catalana. Si quieres ponerte en forma, necesitas cuidar tu alimentación y también hacer algo de deporte, como explicaré en el siguiente párrafo. Por lo tanto, ¿por qué no te buscas un nutricionista deportivo en Barcelona que te pueda ayudar de manera profesional a cumplir tu objetivo?

#2 Para ponerte en forma, necesitas hacer deporte

Si quieres estar sano, lo mínimo que deberías hacer es media hora de ejercicio de intensidad moderada cinco veces a la semana. Eso es el mínimo, pero si tu objetivo es ponerte en forma, lo lógico es que hagas algo más que eso.

Ahora, tienes que ser paciente y prudente. Pasa exactamente lo mismo que con la alimentación. Eso no es un esprint, sino una carrera de fondo. Si no estás haciendo deporte, o te ejercitabas poco hasta ahora, no te puedes poner de repente a hacer mucho ejercicio. Porque si lo haces, te vas a lesionar o incluso algo peor.

Si tienes sobrepeso y te pones a correr, puedes dañar tus rodillas. Por lo tanto, tienes que empezar con deportes de bajo impacto. Puedes darte largos paseos, o usar la bici, para ir quemando poco a poco esos kilos de más.

Demasiada intensidad también puede implicar riesgos cardiovasculares. Ten en cuenta que tu cuerpo y tus órganos internos no están acostumbrado al esfuerzo. Los tienes que fortalecer con ejercicio regular de menor intensidad.

Toma tu tiempo, no quemes etapas. Y no entrenes el mismo grupo muscular dos días seguidos para no lesionarte.

#3 Ponte un objetivo realista para ponerte en forma

Cada uno puede tener una idea diferente de lo que significa estar en forma. Por ejemplo, para muchos hombres, y cada vez más mujeres, un buen estado físico se asocia con músculos visibles.  O tener los abdominales de Bruce Lee. El problema es que solemos tener referentes poco realistas. Incluso, muchas de las personas musculosas que nos podemos encontrar no han conseguido su aspecto solo con deporte, sino con la ayuda de sustancias peligrosas y hasta ilegales.

Puse el ejemplo de los abdominales, porque hay personas que, pese a hacer mucho ejercicio, nunca tendrán la famosa tabla de chocolate. Tendrán buenos abdominales, pero no estarán tan visibles, porque su cuerpo almacena algo de grasa es esa área, y por mucho que haga ejercicio y dieta, siempre tendrán un poquito.

Que conste que no lo digo como excusa para dejar de hacer ejercicio, porque la genética suele ser usada como argumento para quien no quiera esforzarse mucho. Pero hay que reconocer que cada cuerpo es diferente, y hay gente que puede coger masa muscular mucho más fácil que otra, con el mismo nivel de entrenamiento y dedicación.

Otro factor a tomar en cuenta es la edad. Cuando ya tienes más de 40 años, vas perdiendo masa muscular naturalmente. De nuevo, no es una excusa. De hecho, es un argumento para hacer ejercicio y ralentizar el proceso. Pero no puedes tener el mismo objetivo que una persona de 20 años.

Todo eso lo cuento para que te pongas un objetivo acorde con tu situación personal. Y, a partir de allí busques los medios para conseguirlo.

#4 Trata de no caer en las excusas

Me gustaría ponerme en forma, pero no tengo tiempo. Entre el trabajo, los niños y las obligaciones sociales no me queda tiempo”. Todos hemos escuchado esas palabras, incluso es muy probable que las hayamos pronunciado alguna vez. Sin embargo, suelen ser una excusa. Porque la misma persona que se queja de no tener tiempo luego pasa cuatro horas al día viendo televisión o trasteando con el móvil.

Se puede hacer deporte en casa por muy poco dinero. Puedes correr por el parque, el clima de España es muy propicio la inmensa mayoría del año. No hace falta ni que te apuntes a un gimnasio ni que te compres equipos muy caros.

Busca una actividad física que te pueda motivar, y así te ayudará a no caer en la tentación de las excusas.

Y lo mismo pasa con la alimentación. Es muy fácil decir que no tienes tiempo para cocinar y comer bien. Pero luego, si compras bolsas de patatas fritas, paquetes de galletas y chucherías y te alimentas a base de eso, demuestras que el problema no es el tiempo, sino el tipo de comida que comes.

5# Haz un seguimiento de tus progresos

Es un consejo que funciona para muchos aspectos de la vida. Si quieres que una empresa tenga beneficios, es fundamental que seas capaz de medir unos indicadores de referencia. Si buscas mejorar tus finanzas personales, tendrás que saber cuanto gastas y en qué lo haces. No es nada diferente cuando hablas de salud y de ponerte en forma.

Puedes registrar tus logros deportivos, para así tener una idea de como vas mejorando. Pero, recuerda, sin excesos. El propósito no es batir un récord cada día, sino hacer una tendencia general de mejora, poco a poco.

Hay personas que también se apuntan todo lo que comen, incluso que calculan las calorías. No sé si entrar en este tipo de detalle es necesario, pero, si lo ves bien, adelante.

Por supuesto puedes siguiendo cuánto pesas, pero eso lo deberías hacer solamente un par de veces al mes. No tiene sentido hacerlo cada día.

Finalmente, están otros indicadores que no se pueden realmente registrar en un cuaderno, como tu sensación general de estar en forma. Si cuando subes tres plantas por las escaleras casi no lo notas, podrás ver la diferencia con lo que ocurría antes de ponerte en forma. Esos pequeños detalles son buenos para mantener la motivación y recordar el propósito de todo eso.

 

Espero que esos cinco consejos para ayudarte a ponerte en forma y mantenerte te sean de mucha ayuda.

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