Mi hijo (o hija) no crece: ¿Qué puedo hacer?

mi hijo no crece que puedo hacerUna de las preocupaciones más habituales entre los padres respecto a sus hijos es saber si están teniendo un crecimiento de estatura normal. Cuando parece que el ritmo es más lento que el resto de los niños, surge la pregunta: “mi hija (o hijo) no crece, ¿Qué puedo hacer?” En este artículo, vamos a procurar aportar un poco de claridad sobre un tema que suele generar muchas dudas y preocupaciones.

¿Factores genéticos o factores ambientales?

Como suele ocurrir con todas las problemáticas médicas, el crecimiento de estatura en niños es multifactorial, en otras palabras, influyen una gran variedad de factores sobre el ritmo al que crecen hijos e hijas.

Se cree que la genética tiene un peso de entre el 60 y el 80% en la estatura final que alcanza una persona. Es una proporción muy notable, pero al mismo tiempo, también significa que el resto, es decir entre un 20 y un 40% del crecimiento, se debe a otros factores, los ambientales. De allí que se puedan tomar medidas para favorecer que niñas y niños alcancen todo su potencial de altura.

Mi hijo (o hija) no crece: reflexiones previas

Comprobar el ritmo de crecimiento

Antes de preocuparse por el ritmo de crecimiento de los hijos, el primer paso es, por supuesto, comprobar si la situación es normal. En un artículo previo sobre la altura de los niños indiqué algunos gráficos para chicas y chicos. Si un niño o una niña se encuentran dentro del rango normal, no hay motivo para la preocupación.

Tranquilidad y paciencia

Otro consejo importante es que todo este asunto se debería llevar con mucha tranquilidad y paciencia. Me refiero a no transmitir miedo o complejos a los niños, puesto que el tema de la altura puede ser bastante sensible. Teniendo en cuenta que hay muchas soluciones para potenciar el crecimiento, es importante mantener la calma.

Lo cierto es que el tema del crecimiento y cambios de la adolescencia en hombres y mujeres suele generar muchas dudas. Influyen muchos factores, y es una época de mucha incertidumbre, con dinámicas sociales que van evolucionando también, a medida que las personas pasan de la infancia a la edad adulta.

Otra cosa importante es que algunos niños tienen un crecimiento más tardío que otros. Por eso, si algunos compañeros alcanzan más rápido una mayor altura, no significa que esa diferencia se vaya a mantener a lo largo del tiempo. Unos crecen antes y otros después. De allí la importancia de tener paciencia.

Presión social y salud

Una última reflexión. Es cierto que en la sociedad actual se suele valorar más positivamente el hecho de tener una mayor altura. Pero, una cosa es la imagen y cierta presión social, y otra muy diferente es la salud. Si una persona es ligeramente más baja que la media, pero goza de perfecta salud, su altura no debería representar una preocupación.

Mejorar los factores ambientales para ayudar al crecimiento

Sin sorpresa, los mismos hábitos de vida saludables también son factores ambientales que ayudan al buen crecimiento de los niños durante la infancia y la pubertad.

Alimentación equilibrada

Para fomentar un buen crecimiento, hace falta comer bien, es decir, tener una dieta balanceada. Eso significa comer frutas y verduras frescas, cereales integrales, proteínas, lácteos y asegurar que se ingiere suficiente vitamina D, entre otras. Al mismo tiempo, es recomendable evitar el consumo de azúcar, grasas trans y grasas saturadas. Por supuesto, hablamos de comer cantidades razonables, para mantener un peso saludable.

Sueño adecuado

Un descanso correcto tiene una gran influencia sobre el crecimiento. En efecto, una gran parte de la hormona del crecimiento se produce durante el sueño. Demasiadas veces, los niños no duermen las horas necesarias. Por ejemplo, los niños de 6 a 13 años deberían dormir al menos 9 horas cada noche, e idealmente hasta once horas. Y, para los adolescentes de entre 14 a 17 años, el descanso mínimo debería ser de ocho horas, y hasta las diez horas diarias.

Actividad física

Hacer ejercicio es fundamental a cualquier edad, pero quizás todavía más para los niños y adolescentes. Los beneficios de la actividad física son muchos. Ayuda a fortalecer los músculos y los huesos, a mantener un peso saludable, y también estimula la creación de hormona de crecimiento. Solo tiene ventajas.

Posturas correctas

Es cierto que inicialmente, la postura no influye directamente en la estatura, y más bien en la altura percibida. Pero, con el tiempo, las malas posturas acaban afectando la altura real y complicando el crecimiento. Por eso, incorporar un poco de ergonomía tiene muchas ventajas. Además de favorecer el crecimiento, permite evitar desarrollar problemas físicos.

Mi hija (o hijo) no crece: ¿Qué especialista puede ayudarme?

En el blog siempre abogamos por consultar con un médico cuando tienes dudas sobre temas de salud, porque solo un profesional te podrá asesorar de forma personalizada, y buscar información por Internet tiene muchas limitaciones y riesgos.

Si crees que tu hija o hijo no crece lo suficiente, o tienes cualquier duda respecto al crecimiento, lo recomendable es dirigirte a un endocrinólogo. El médico podrá darte muchas recomendaciones para mejorar los factores ambientales que afectan al crecimiento, y también valorar la posibilidad de aportar suplementos o incluso hormona de crecimiento, si el caso lo requiriese. Y, en el hipotético caso de que hubiese un problema de salud al origen de la falta de crecimiento, el médico sabrá qué hacer.

Lo importante es que sepas que hay muchas soluciones para corregir un crecimiento lento o insuficiente. Es normal que los padres se preocupen por esos temas, pero, por suerte, hay profesionales especializados que pueden aportar respuestas y tratamientos adecuados.

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