Salud y bienestar sexual: ¿Cómo se relaciona la sexualidad con la salud?

salud y bienestar sexualLa sexualidad es una parte importante de la vida de las personas, independientemente de si viven solas o en pareja. Hoy, vamos a analizar la salud y el bienestar sexual, viendo como el sexo influye sobre la salud y viceversa, y como se puede tener una sexualidad más sana para estar más felices.

Salud y bienestar sexual, solo o en pareja

La mayoría de las personas seguramente asocia la palabra sexualidad con la noción de pareja, como si el sexo y el placer asociado solo pudieran existir en relaciones a dos. Sin embargo, el bienestar sexual no implica tener que disfrutarlo con otra persona. Técnicas de masturbación, con o sin consoladores u otros juguetes sexuales, permiten darse placer en solitario.

Evidentemente, cuando interviene otra persona, la sexualidad es diferente, permitiendo más opciones y más sensaciones. Y, en particular, el añadido excitante del misterio y la sorpresa por el simple hecho de que no podemos anticipar los pensamientos y las acciones de la pareja.

Pero no es necesario tener pareja, ni fija ni eventual, para poder disfrutar de las ventajas del sexo.

Un tema natural asociado con muchos prejuicios

La sexualidad es una cosa muy natural. El placer asociado a los actos sexuales es una necesidad evolutiva que surgió para incentivarnos a la reproducción. Pero es un tema mucho más amplio que la simple necesidad reproductiva. El placer sexual se relaciona de forma estrecha con el bienestar y la salud mental.

Reducir el sexo a la reproducción es como reducir la alimentación a la ingesta de calorías y nutrientes. Comer es un placer, y los seres humanos hemos multiplicado las recetas y los sabores para disfrutar de lo que, al inicio, no es más que una necesidad biológica. Con la sexualidad pasa lo mismo.

Por desgracia, por motivos culturales o religiosos, durante mucho tiempo la sexualidad se ha visto envuelta en muchos prejuicios, que la asociaban en muchos casos exclusivamente con la reproducción, y juzgaban el placer asociado como algo pernicioso. Infortunadamente, todavía es así en muchas partes del mundo, pese a campañas de organismos internacionales como la OMS.

Sin embargo, en países socialmente más avanzados, como España, los adultos gozan de libertad y derechos sexuales, por lo que tenemos la suerte de poder disfrutar de una sexualidad sana.

¿Cómo se relacionan el bienestar sexual y la salud?

La excitación sexual y el orgasmo producen endorfinas, unas hormonas producidas en el cerebro (en la hipófisis y el hipotálamo). Las endorfinas, que también son producidas durante el ejercicio físico o el consumo de ciertos alimentos, tienen una acción como analgésico, producen sensación de bienestar, alegría e incluso euforia.

En otras palabras, tener excitación y placer sexual permite relajarse y sentirse bien. Por lo tanto, se ve que existe una relación directa entre la sexualidad y la salud en general, especialmente la salud mental. El sexo ayuda a ser feliz y refuerza la autoestima.

Al mismo tiempo, y puesto que el sexo se asocia frecuentemente con la intimidad y la relación de pareja, existe una fuerte componente emocional. La falta de placer puede afectar a la relación de pareja, igual que problemas en la relación pueden afectar al sexo. El placer sexual está muy relacionado con la psicología de cada persona.

Libertad, diálogo y respeto

Cuando se trata de sexo con otra persona, es muy importante cuidar tres aspectos fundamentales.

  • La libertad es imprescindible. Cada persona tiene gustos diferentes, y prácticas sexuales que le pueden gustar más o menos. Por eso, cada uno tiene que poder expresar su deseo y sus fantasías libremente, sin sentirse cohibido ni juzgado por la pareja sexual.
  • El diálogo es otro aspecto muy importante, precisamente porque no se puede saber por anticipado lo que le va a gustar a la otra persona. No existe una receta estándar que funcione con todo el mundo. Hablar sin miedo permite guiar a la otra persona para obtener el máximo placer en el encuentro sexual.
  • Finalmente, nada de eso puede tener lugar sin respeto. El sexo solo puede surgir si ambas personas lo desean, y las prácticas sexuales siempre deben entrar dentro de los límites que ambas personas aceptan. No se puede forzar nada. Hay que respetarse mutuamente.

Innovación sexual para tu salud y bienestar

Como ves, el sexo es un elemento muy positivo que te permite mejorar tu estado de ánimo, gracias a las endorfinas que produce pero también gracias a la conexión íntima que implica, en el caso de tener una pareja sexual.

Pero también es muy fácil caer en el aspecto mecánico y monótono del sexo, por lo que es recomendable romper la rutina, pensando en novedades y pequeñas innovaciones. Puede ser cambiando el escenario, interpretando roles y practicando juegos, o usando algunos accesorios. La verdad es que con Internet puedes encontrar todo lo que quieres con mucha discreción, en páginas de artículos eróticos como https://www.easytoys.es/ o similares. Así que, no hay excusa para no probar algo diferente.

 

Espero que este pequeño artículo sobre salud y bienestar sexual te permita entender la importancia de dar un espacio a la sexualidad en tu vida. Sin prejuicios, sin presiones, sin moralismos. Todo desde el respeto y el placer consensuado entre adultos o en solitario.

¡Compartir es vivir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *