Autoestima y aspecto físico: quiérete como eres, pero cuídate

autoestima y aspecto físicoCada persona es diferente. Todos tenemos cualidades y defectos, cosas que nos gustan y otras menos. Hoy quiero que pares un momento a reflexionar sobre la relación entre el aspecto físico y la autoestima. Parece que vivimos en una era en la que la apariencia tiene una importancia mayor que nunca. Sin embargo, lo más importante es entender que te tienes que querer como eres, algo que no es incompatible con cuidarte y tomar en cuenta tu apariencia.

Cuidar el aspecto físico puede ayudar a la autoestima

Algunos pequeños detalles tienen un gran impacto psicológico sobre nuestras vidas. Por ejemplo, piensa un momento en cuando estás en casa. ¿Te sientes más cómodo y tranquilo cuando la casa está arreglada o cuando reina el desorden? Salvo excepciones, lo habitual es que el orden genere más paz.

Algo parecido sucede con nuestro aspecto. Si nos descuidamos, y vamos despeinado, con ropa muy informal y arrugada, pasamos de afeitarnos o de llevar maquillaje, la percepción que tendremos delante de un espejo no será igual a cuando hemos hecho un mínimo esfuerzo para lucir bien.

Vernos más atractivos nos ayuda a reforzar un poco la autoestima. No hay que exagerarlo, es solo una pequeña ayuda, y hablaré más adelante de los límites de fijarse en la apariencia. Solo hablo de un cuidado normal, del esfuerzo mínimo para arreglarse cada día.

Es muy fácil cuidar un poquito la apariencia

Diría que hay cuatro elementos que ayudan a que te veas mejor a diario:

  1. Tomar un par de minutos para el pelo. Suele representar más trabajo para las mujeres, que estadísticamente lo llevan más largo que los hombres. Con un mínimo de esfuerzo, un buen peinado hace una gran diferencia.
  2. Usar productos de belleza y cosméticos. Cuidar la piel con una crema protectora contra el sol, ponerse un poco de maquillaje, o simplemente usar un perfume agradable pueden ayudar a subir el estado de ánimo. Y con el comercio electrónico es super fácil, puedes comprar en una tienda online de cosmética natural los productos que más te gusten y que te lleguen a casa con total comodidad.
  3. La actividad física y los hábitos saludables en general. Tener un peso adecuado y entrenar un mínimo permite no solo verse mejor, sino también sentirse más en forma, lo que también ayuda a la autoestima, sin contar el efecto positivo de la actividad física sobre la producción de endorfinas.
  4. Un mínimo de cuidado con la ropa. Sin caer en el consumismo, hay que saber cuando algunas prendas ya no dan para más. Y también es importante no limitarse a la comodidad, sino tener en cuenta la ropa que mejor te queda.

Los riesgos para la autoestima de fijarse en exceso en el aspecto físico

Quiero subrayar que no pretendo que intentemos lucir cada día como si fuéramos estrellas de cine o modelos. La cultura actual suele imponer unos estándares de belleza excesivos e inalcanzables. Las redes sociales, los selfies y los filtros han acentuado el problema. Demasiadas personas caen en la trampa de proyectar una imagen de belleza para los demás, buscando una perfección que se convierte en autoengaño.

En ningún momento me refería a eso. Solamente digo que cuidarse un poquito y hacer un mínimo esfuerzo para lucir bien es mejor que la dejadez. La idea es quererse a uno mismo, y con un poco de cuidado creo que es más fácil.

Quiérete como eres

Todos tenemos cosas de nuestro cuerpo que no nos gustan. Algunas se pueden corregir fácilmente, y entonces no me parece mala idea tomar acción, pero la mayoría no las vas a poder cambiar. Tienes que aceptarlas y quererte como eres.

Solemos ser muy exigentes con lo que consideramos nuestros defectos físicos, y tendemos a olvidarnos de nuestras fuerzas. Pero, al final, da igual. La belleza es muy subjetiva, y sus criterios han ido evolucionando con los años y los siglos.

La clave es que lo único que importa es que te quieras a ti mismo. No importa la opinión de los demás. Eso lo tienes que tener muy en cuenta, porque es fácil caer en la trampa de querer ser una persona diferente a la que eres. Muchas personas pretenden ser distintas, se autoengañan, pero no llegarán a sentirse bien hasta que se den cuenta que tienen que quererse, no gustar a los demás.

¿Y como aprender a querer tu apariencia cuando no te gusta? No es inmediato. Es un proceso lento que empieza con aceptarte. No sirve de mucho negar que no te gusta tal o tal parte de ti. Está mejor reconocerlo. Si lo reconoces, poco a poco podrás pasar a la aceptación. Cada vez te importará menos lo que al principio considerabas un defecto. Y quizás incluso, con el tiempo, llegues a verlo con cariño.

La autoestima es mucha más amplia que el tema del aspecto físico

No quisiera terminar este artículo sin decir algo que me parece obvio, pero que no lo sería si hubiese terminado el post en el párrafo anterior: la autoestima es un tema complejo, en el que la parte del aspecto físico solo es una pequeña parte. No voy a extenderme mucho sobre la materia, pero si quieres sentirte bien, aquí tienes algunos consejos para mejorar tu autoestima, que publiqué hace ya tiempo.

¡Compartir es vivir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *