Como superar las crisis de pareja y el paso del tiempo

superar una crisis de parejaAl principio todo es maravilloso. El amor es intenso y piensas que has encontrado a una persona perfecta. Poco a poco, a medida que la pasión se calma, ambas personas empiezan a darse cuenta de las cosas que no les gustan. Surgen los primeros desacuerdos, que si no se resuelven se pueden convertir en crisis. Hoy vamos a hablar de cómo superar esas crisis de pareja que inevitablemente se van a presentar, con mayor o menor intensidad, con el paso el tiempo.

Varios tipos de crisis a lo largo del tiempo

Primero que todo, tienes que saber que prácticamente todas las parejas felices han pasado en algún momento por una crisis. Es algo normal, porque las personas no somos perfectas, y con el tiempo podemos llegar a descuidar algunos aspectos de nuestras vidas, como por ejemplo la relación de pareja.

Aquí tienes algunos ejemplos de crisis de pareja típicas:

  • Cuando se acaba la fase del enamoramiento.
  • Con la llegada de los hijos.
  • Cuando la pareja lleva muchos años y ambas personas se han ido distanciado poco a poco.
  • Si se ha producido una infidelidad.

Una crisis puede surgir en cualquier momento de la relación. Aunque puedas escuchar hablar de la crisis de los 7 años, o de los 10 o de los 20, la verdad es que no hay una regla sobre duraciones. Todo depende de demasiados factores.

¿Pelea o crisis?

Antes de preocuparte por si tu pareja está en peligro, tienes que aprender a diferenciar una simple pelea (aunque dure días) de una crisis profunda.  Parece una obviedad, pero hay muchas personas que no saben diferenciar las dos cosas.

Las peleas ocurren. Somos humanos. Todos podemos tener un mal día, todos podemos cometer el error de hablar mal de expresar un reproche injusto. Y lógicamente, las cosas pueden tomar proporciones exageradas, que lleven a estar peleados durante días.

Pero, durante una pelea, no se pone en duda la relación. Simplemente hay algo de la otra persona que te molesta. Puede ser algo que haya hecho o dejado de hacer. Puede ser una discusión o un momento de tensión. Pero sabes que si ambas personas os tranquilizáis, habláis y os pedís piden perdón, todo volverá a la normalidad.

Una crisis de pareja es algo mucho más profundo. No es algo que se resuelva en una conversación y con unas disculpas. Ocurre cuando una o las dos personas están insatisfechas sobre puntos importantes de la relación. Incluso se puede temer por la continuidad de la relación.

Crisis de pareja a los 6 meses (y hasta los dos años)

La pasión de los primeros meses no va a durar para siempre

Muchas parejas no superan los pocos meses, habitualmente porque no saben gestionar el final de la fase de enamoramiento.

Hay personas, llamémoslas poco realistas, que creen que el amor tiene que ser como en las películas, y que cuando la pasión baja de intensidad, es porque el amor ha muerto. Esas personas se cansan de todas sus relaciones de pareja.

Y es que el enamoramiento es una fase psicológica muy real, que tiene cierto parecido a una locura ligera y pasajera. Durante unos meses, perdemos totalmente la objetividad respecto a la otra persona. Sus defectos nos parecen originales y hasta encantadores.

¿Qué hacer cuando termina el enmoramiento?

Pero esa fase siempre se termina. El amor evoluciona. En este momento, a veces es difícil aceptar que la persona que tenemos en frente no es tan perfecta como imaginábamos.

Y pueden ocurrir dos cosas. Puede que esa persona sea compatible, o puede que no.

  • Si es compatible, es importante aceptar que no hay relaciones perfectas, y aceptar que el amor cambia y que la pasión no será igual que en los primeros meses.
  • Si no es compatible, hay que aceptar haberse equivocado. El enamoramiento puede nublar nuestra capacidad de juicio, incluso juntarnos con una persona tóxica para nosotros.

Superar una crisis de pareja cuando lleváis tiempo juntos

Ahora llegamos al tema que es  probablemente el que más preocupa a cualquier persona que haya llegado a este artículo buscando respuestas para superar una crisis de pareja. Me refiero a cuando ya han pasado los años, y que dos personas a priori compatibles se empiezan a distanciar hasta el punto de llegar a una crisis.

No precipitarse

Sin duda lo primero que quiero decir es que cuando se llega a un momento de crisis profunda en la pareja, hay que ser paciente y aguantar. ¡Ojo! Que no digo no hacer nada. Simplemente advierto del peligro de la precipitación.

Cuando una pareja lleva un tiempo en crisis, pasa por más momentos de discusiones y peleas. En los momentos álgidos, la tentación de tomar medidas drásticas es grande. Pero es cuando hay que tener sangre fría, y cuidar tanto el discurso como las acciones.

Intenta más bien pensar en las cosas positivas que has tenido con tu pareja, y en lo que te gustaría volver a tener. Eso debería ser tu motivación para encontrar una solución a las dificultades.

La comunicación, un arma de doble filo

Seguramente habrás leído por muchos lados que una buena comunicación de pareja es una de las mejores armas para tener una relación feliz. Y es muy cierto, pero una situación de crisis es diferente. De hecho, a veces se llega a una crisis de pareja a pesar de haber intentado mantener una buena comunicación.

Llegado a este punto, hay que tener mucho cuidado con el diálogo, y en particular evitar estar preguntando mucho sobre las fuentes de insatisfacción de la otra persona. Porque un exceso de preguntas causará dos tipos de situaciones:

  1. La persona que pregunta demasiado aparece en una posición de inferioridad, incluso de necesidad, lo que genera rechazo.
  2. Además, cuanto más preguntes a la otra persona sobre lo que le gustaría, más le estás mandando el mensaje de que ya no entiendes lo que quiere, que ya no conectáis. Y eso tampoco es bueno.

Por otro lado, mucha conversación también puede llevar a un exceso de franqueza. ¿Por qué le vas a contar a tu pareja todas esas pequeñas cosas que te molestan de ella si durante años no te han importado? Precisamente, una época de crisis no es el mejor momento para abordar esos temas.

Sin embargo, tampoco hay que poner de lado la comunicación. Es fundamental mantener un diálogo honesto, y hablar de los temas más importantes para resolverlos. Y pese a todo, intentar hablar en positivo. Recuerda el objetivo.

El tema prohibido

Durante una época de crisis de pareja hay un tema tabú. Me refiero a hablar expresamente de separación. Por supuesto, ambos lo tendréis en una parte de vuestra mente. Si la relación con una persona no parece funcionar, es lógico que se piense en eso. Pero otra cosa es hablar abiertamente de ello.

¿Por qué lo digo? Porque sacar el tema, aunque sea en un momento de tensión, tiene consecuencias. La otra persona tendrá confirmación de que has pensado en la posibilidad de poner fin a la relación. Incluso si al final lo arregláis, este dato quedará guardado en un cajón de su mente, y puede precipitar una separación.

El mecanismo es sencillo. Si yo creo que mi pareja puede poner fin a la relación, es probable que me vaya preparando psicológicamente para ello. Y una vez me haya preparado, que tome yo la decisión preventiva de irme. Así duele menos.

Cuidar la relación pese a todo

A pesar de estar distanciados, es importante cuidar la relación. Si quieres que vuelva a funcionar tu pareja, no puedes mantener una actitud fría con la persona amada.

Cuida los pequeños detalles que cimentan la complicidad. Pregúntale como le ha ido el día. Agradece la ayuda recibida en casa. Hazla partícipe de actividades a hacer en pareja o en familia.

Hacer todo eso no es negar que haya una crisis. Es demostrar a la otra persona con pequeñas cosas que te importa y que quieres seguir con ella.

Pedir ayuda profesional

Leer blogs está muy bien. Hablar con amigos y familiares puede venir genial para desahogarse. Hablar con la pareja, como ya dijimos antes, tiene algunas ventajas pero también sus peligros.

Si la crisis es importante, y ambos queréis darle una solución, pedir ayuda profesional os puede dar las herramientas para ir recuperando esa relación que se está deteriorando. Eso sí, ambos tenéis que compartir este objetivo, y creer en la validez de la ayuda. Si a alguno de los dos ir a un psicólogo o un coach le parece una tontería, de poco servirá hacerlo.

Acudir a un profesional tiene varias ventajas. Es un espacio neutral, donde puedes expresarte con más libertad. Sí, he dicho más libertad. Porque el psicólogo no actúa como un árbitro ni está a favor de una persona o de otra. Pero puede matizar algunas afirmaciones o hacerte reflexionar sobre situaciones. Siempre desde el sosiego y la tranquilidad.

Además, en situaciones más complejas, como por ejemplo casos de infidelidad, contar con un profesional es aún más importante si queréis superar la crisis de pareja.

Aceptar la incertidumbre y la imperfección

Superar una crisis de pareja también es aceptar que las cosas no son perfectas. Ya no digo aceptar que la persona amada no es perfecta, eso ya lo dejamos claro al acabar la fase del enamoramiento. Me refiero a la relación en sí.

Aceptar que tu pareja quizás no dure siempre, y que nunca será perfecta es una prueba de madurez. No significa renunciar a ella ni dejar de pelear para que sea un éxito. Significa olvidarte de los absolutos.

Tú eres la única persona que puede saber cuál es la diferencia entre aceptar la imperfección y conformarte. La respuesta quizás sea en tu felicidad.

Expresar las cosas que te gustan

Finalmente, me ha parecido interesante acabar este artículo con una nota positiva. Un ejercicio que puedes hacer con tu pareja es expresarle las cosas que te gusta que haga por ti. Muy importante: eso no implica la obligación por parte de la otra persona de hacer esas cosas. Solo es un recordatorio de lo que te gusta.

  • Me gusta cuando me abrazas antes de dormir.
  • Me encanta cuando te pones ese perfume.
  • Me gusta cuando me sonríes cuando nos encontramos tras un tiempo sin vernos.
  • Me encanta cuando me sorprendes con un detallito.

El objetivo es simple: le recuerda a la otra persona que tiene otras formas de expresar su amor que un simple “te quiero”, y le da pistas sobre como hacerlo.

 

Si estáis buscando superar vuestra crisis de pareja, os recomiendo hablar con un terapeuta. Os ayudará mucho más que leer este artículo. 

 

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