IMC y porcentaje de grasa corporal: diferencia y uso respectivo

porcentaje de grasa corporal

Hace algún tiempo hemos explicado en el blog que el Índice de Masa Corporal (IMC) es la herramienta más usada para determinar problemas de peso. Es un indicador que permite detectar la delgadez, la desnutrición, y al contrario el sobrepeso y la obesidad. Sin embargo, un estudio de la Universidad de Navarra elaborado a partir del análisis de la situación de 6.000 personas y muy difundido en los medios sacó unas conclusiones interesantes.  Determinó que un 30% de las personas cuyo peso sale normal con el criterio del IMC en realidad sufren obesidad si nos atenemos al porcentaje de grasa corporal que tienen.

El índice de masa corporal: sencillo pero también demasiado simple

El IMC es una herramienta muy buena por una razón: es extremadamente sencilla de usar. Con solo conocer la altura y el peso de una persona se puede saber si tiene sobrepeso. Pero evidentemente, este tipo de herramientas estadísticas tiene sus límites. Ya explicamos en el artículo anterior que una persona muy musculosa o una mujer embarazada no podrían ser clasificadas correctamente, por motivos obvios.

Dos personas de la misma altura y del mismo peso pueden esconder realidades muy distintas. Una persona puede ser más musculosa que la otra, o tener huesos más espesos, o muchas cosas más. Aunque tengan el mismo índice de masa corporal, en realidad puede que una tenga bastante más grasa que la otra.

Imagina a dos personas con la misma altura y el mismo peso. Una no hace ejercicio, tiene pocos músculos y un poco de barriga. La otra es muy deportista y tiene bastante músculos. Es posible que la segunda pese más que la primera, porque los músculos pesan más que la grasa. Y por lo tanto, puede que su IMC sea más alto que la primera, pese a estar más delgada. Con este ejemplo se ve el límite del sistema. Y eso hace que el porcentaje de grasa corporal parezca una herramienta más fiable.

Los resultados del estudio de la Universidad de Navarra

El estudio publicado en el International Journal of Obesity sobre 924 individuos de peso normal, 1.637 con sobrepeso y 3.562 obesos (siempre midiendo con el criterio del IMC) saca conclusiones interesantes. El 30% de las personas de peso normal y el 80% de las personas con sobrepeso en realidad sufren obesidad. Esta determinación se hace analizando el porcentaje de grasa corporal mediante estudios clínicos.

Llama mucho la atención que un 30% de las personas con un IMC normal tengan obesidad. No pasan de normal a sobrepeso, sino de normal a obesidad. Es bastante preocupante que el criterio estadístico falle tanto para un número tan significativo de personas.

¿Cuál es el índice de grasa corporal normal?

Primero déjame que te explique como se calcula el porcentaje de grasa corporal para que veas la diferencia con el IMC. Se trata de un cálculo que requiere una exploración manual. Un profesional va midiendo el grosor de unos pliegues de la piel en diversas partes del cuerpo. Las mediciones se hacen en los brazos, las piernas, la espalda y la zona abdominal. Se usa un plicómetro, una herramienta en forma de pinza que permite medir precisamente el grosor del pliegue estudiado. Luego, gracias a una fórmula se consigue la proporción de grasa del cuerpo.

El porcentaje es diferente para mujeres y hombres. Para un varón, tener un peso normal significa estar por debajo del 20% de grasa corporal mientras las mujeres están en una situación normal hasta un 30% de grasa.

Una nueva propuesta de algoritmo

Para intentar disminuir el riesgo de error del IMC, los científicos de la Universidad de Navarra han creado un nuevo algoritmo que incluye dos nuevos datos (además del peso y la altura): el género y la edad.

Lo que principalmente cambia en la variación de resultados es la incorporación de la edad. Según este nuevo algoritmo, un hombre de 1,80m de altura y 77 kilos de peso, que según el IMC (23,8) tiene un peso normal, se consideraría normal a los 25 años, con sobrepeso a los 45 años y obeso a los 65 años.

Un archivo Excel con la formula se puede descargar aquí.

Lo que parece implicar esta formula es que con la edad, las personas “sanas” (con un porcentaje de grasa corporal normal) tienden a pesar menos. Parece evidente que este nuevo algoritmo también tendrá sus limitaciones, pero será interesante ver si nuevos estudios dan mejores estimaciones.

Espero que con este artículo te haya quedado claro la diferencia entre el IMC y el porcentaje de grasa corporal. Si te interesa saber cuál es el tuyo, puedes contactar con un profesional para que te hagan una medición. Con un poco de práctica puedes aprender a hacerlo si quieres seguir tus progresos en el gimnasio, por ejemplo.

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