¿Es buena idea acudir a una terapia de pareja?

terapia de parejaCuando surgen los problemas en una relación entre dos personas, entre las herramientas que tienen a su disposición está la posibilidad de acudir a una terapia de pareja. Vamos a analizar algunas de las opciones que habría que contemplar en caso de dificultades en la relación, antes de profundizar sobre la terapia. Censaremos una lista de situaciones en las cuáles pedir ayuda profesional puede ser recomendable, antes de analizar lo que se suele hacer durante una terapia de pareja para mejorar la relación.

¿Qué hacer cuando una relación de pareja no va bien?

Si llevas siguiendo el blog desde hace algún tiempo, quizás hayas podido leer el artículo sobre como resolver los conflictos mediante la comunicación. Y lo cierto es que la base de una relación sana es un buen diálogo entre las personas. Se trata de expresarse libremente, pero respetando a la otra persona, en particular sus propios sentimientos y opiniones.

A esa buena comunicación, habría que añadirles otros tres factores. Por una parte, es necesario tener paciencia. Además, es fundamental aceptar que la otra persona es diferente. Y finalmente, si se quiere resolver los problemas que hay en la pareja, ambas personas necesitarán hacer algo de esfuerzo, con aspectos de la relación que van desde hacer tareas, no dejarse caer en la rutina y la comodidad, o simplemente para expresarse mejor.

Pero a veces eso no basta, y es recomendable pedir ayuda externa. Si buscas en Google enseguida encuentras cabinetes de psicología con servicios especializados, como este en Madrid, este otro en Barcelona, o ese tercero en Valencia. Y es que la opinión de un profesional te puede ayudar mucho. Tener una visión más objetiva sobre la relación, y consejos prácticos basados en el conocimiento y la experiencia hacen una gran diferencia.

¿Cuándo plantearse ir a una terapia de pareja?

Está claro que la decisión de acudir a terapia de pareja depende de la situación específica de la relación y de la disposición de ambas personas para trabajar en mejorar las cosas. A continuación, he censado algunos de los motivos por los cuáles ambas partes deberían al menos plantearse la ayuda profesional como una opción.

¿Tenéis problemas de comunicación?

Lo comenté antes, una comunicación de calidad es una de las bases de una buena relación de pareja. Si este diálogo tan necesario dentro de la pareja es deficiente, o si una o ambas personas se sienten incomprendidas, si hay conflictos recurrentes que no se resuelven, la terapia de pareja puede proporcionar herramientas para mejorar la comunicación.

Conflictos constantes

Una cosa es que algún conflicto sea recurrente, porque vuelve ocasionalmente y no se ha conseguido resolver, y otra muy diferente es que haya peleas frecuentes. Es un síntoma de que algo no funciona, y que las personas no han sido capaces de encontrar una solución efectiva. En ese caso, es posible que la terapia de pareja pueda ayudar a entender las causas subyacentes y a desarrollar estrategias para la resolución de conflictos.

Impactos de cambios importantes en la vida

Son muchos los eventos y cambios que pueden afectar la dinámica de la relación. Hablamos de eventos como la llegada de un hijo, cambios en la situación profesional, problemas de salud, acontecimientos notables en la familia de una de las personas, y otros cambios significativos. La terapia puede ayudar a adaptarse a la situación y fortalecer la conexión entre la pareja.

Falta de intimidad

A medida que va pasando el tiempo, se puede establecer una rutina que afecta el deseo de una o de las dos personas. Pero no hablamos solamente de la sexualidad, sino también de la intimidad emocional, que puede reducirse con el paso de los años. En esas situaciones, la terapia puede aportar herramientas que ayuden a restaurar la conexión.

Problemas graves

La infidelidad, celos excesivos, y otros problemas graves para las parejas suelen tener causas subyacentes que un profesional puede ayudar a identificar y comprender. A partir de allí, las sesiones de terapia ayudarán a reconstruir la confianza y tomar decisiones sobre el futuro de la relación.

Dificultades en la toma de decisiones importantes

Todas las parejas tienen que tomar decisiones importantes en algún momento. Pero puede ocurrir que tengan dificultades para llegar a acuerdos. En este caso, la terapia puede ser un espacio neutral, que permite explorar opciones y tomar decisiones informadas.

Mejora general de la relación

Incluso cuando la pareja no está enfrentando problemas graves, la terapia puede ser valiosa para fortalecer la relación, mejorar la comunicación y prevenir problemas futuros. De la misma manera que no hace falta tener un problema psicológico grave para sacarle partido a unas sesiones de asesoramiento, una pareja con una buena relación puede reforzarse preventivamente gracias a la terapia.

¿Qué se hace durante una terapia de pareja para mejorar la relación?

La terapia de pareja utiliza una variedad de herramientas y enfoques para ayudar a las parejas a mejorar su relación, además de abordar los desafíos que puedan estar enfrentando. Aquí están algunas de las estrategias más comunes.

Comunicación efectiva

En este tipo de ejercicios se trabaja para mejorar las habilidades de comunicación de ambas personas. El objetivo es que las parejas puedan expresar sus pensamientos, sentimientos y necesidades de manera clara y respetuosa.

Resolución de conflictos

El profesional que lleva a cabo la terapia de pareja ayuda a las dos personas a desarrollar estrategias para abordar y resolver los conflictos de manera constructiva, evitando la escalada de tensiones. Se empieza por entender las causas del conflicto, se escucha a ambas personas sobre la cuestión, y se usa la comunicación respetuosa para avanzar hacia una solución satisfactoria para ambos.

Empatía

En realidad, es difícil que una relación de pareja pueda funcionar bien si no existe empatía por parte de las dos personas. En algunos casos, el trabajo del psicólogo consiste en fomentar la capacidad de entender y compartir los sentimientos del otro, promoviendo la conexión emocional y la comprensión mutua.

Establecer objetivos

El trabajo consiste en identificar metas compartidas. A partir de allí, la terapia ayuda a ambas personas a encontrar la mejor forma de integrar los objetivos colectivos con las metas individuales de cada uno.

Patrones de comportamiento

A veces estamos tan inmersos en el día a día que no nos damos cuenta de que tenemos algunos comportamientos poco apropiados, que afectan negativamente la relación de pareja. El profesional puede ayudar en la identificación de esos patrones, y a definir pautas para cambiarlos durablemente.

Reforzar la intimidad

Una de las características diferenciadoras de las parejas es precisamente la intimidad entre las personas. Cuando disminuye por cualquier motivo, el trabajo de terapia incluye ejercicios para promover la conexión emocional y física entre los dos.

Educación sobre relaciones

Los terapeutas proporcionan información y herramientas para comprender mejor la dinámica de las relaciones y cómo mejorarlas. Son muchos los consejos prácticos que se pueden aplicar cada día, y los profesionales especializados pueden aprovechar su gran experiencia para compartir sus mejores recomendaciones.

Ejercicios y tareas para el hogar

La terapia no se suele limitar a las sesiones con el terapeuta. Normalmente, se asignan tareas específicas para que las parejas trabajen en casa y apliquen lo aprendido en su vida diaria. Así que es habitual irse con deberes y ejercicios.

Reestructuración cognitiva

Esas estrategias tienen como objetivo abordar los patrones de pensamiento negativos o distorsionados que pueden afectar la percepción de la relación. Como puedes imaginar, son cambios que no suelen ser inmediatos, y que requieren trabajo, conciencia y paciencia para ser efectivos.

 

¿Qué opinas de las terapias de pareja? ¿Has ido alguna vez? ¿Te ha servido? ¡Cuéntame tu experiencia en la sección de comentarios!

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