Cómo elegir un buen psicólogo para ayudarte

cómo elegir un psicólogoRecurrir a una ayuda profesional es una excelente forma de superar los diferentes retos psicológicos que se nos presentan en la vida. Pero, ¿Cómo elegir el psicólogo adecuado para ayudarte a resolver los temas que te preocupan? Es una elección muy personal, pero hay consejos importantes que tienes que tomar en consideración antes de escoger trabajar con un profesional u otro.

¿Qué tipo de profesional escoger?

Cuando hablamos de las terapias relacionadas con la mente, existe una gran variedad de actores en el mercado. Para una persona no familiarizada con la psicología, es posible que sea difícil entender las diferencias entre esas propuestas.

¿Psicólogo o psiquiatra?

Tienes que saber que, en España, solo hay dos tipos de profesionales de salud mental con una titulación válida desde el punto de vista científico: el psicólogo y el psiquiatra.

  • El psiquiatra es un médico, especializado en las enfermedades mentales y su tratamiento farmacológico.
  • El psicólogo no tiene por qué estar especializado en salud mental, aunque sí lo son aquellos que cursaron la especialidad de psicología clínica. En ese caso, para resolver los trastornos mentales y emocionales, usa técnicas de modificación de conducta y técnicas cognitivas principalmente. No puede recetar medicamentos.

Diferenciar ciencia y pseudociencia

En un artículo de hace unos meses, los psicólogos alertaban de la numerosa oferta de terapias alternativas que se disfrazan de psicología. Disciplinas como el psicoanálisis, la terapia Gestalt, el coaching, la bioneuroemoción, la programación neurolingüística o las constelaciones familiares no pertenecen a la psicología. Son pseudociencias, que aprovechan el desconocimiento de la gente para presentarse como válidas, cuando no tienen pruebas científicas que las avalen.

Muchas de esas terapias alternativas son ofrecidas por personas sin títulos de psicología o medicina, pero no siempre. También hay psicólogos y psiquiatras involucrados. Es decir, profesionales con un título oficial y válido desde el punto de vista científico que ejercen con terapia pseudocientíficas. No es nada nuevo, ya ocurre con los médicos homeópatas.

Elegir un psicólogo titulado y colegiado

Voy a dejar de lado en este artículo la elección de un psiquiatra, puesto que el propósito es buscar a un profesional para trabajar con técnicas conductuales y cognitivas, no con farmacología. Por lo tanto, hablaré solo de la figura el psicólogo.

Para elegir un buen psicólogo, un gran filtro es asegurarte de que realmente se trata de un profesional titulado en psicología. ¿Y cómo comprobarlo? Es muy fácil, tan solo tienes que comprobar que está colegiado. Basta que vayas a la página del Consejo General de la Psicología, para poder consultar en cualquier CCAA si un profesional está registrado.

Comprueba si usa terapias alternativas

Términos como Gestalt, psicoanálisis, PNL, constelaciones familiares y otras terapias alternativas que ya cité antes deberían despertar tus sospechas. Cada uno es libre de seguir la terapia que quiere, pero que sepas que muchas no son nada científicas, así que probablemente no te sirvan para nada.

¿Con qué propósito quieres elegir un psicólogo?

No, ir al psicólogo no es solo para personas con problemas mentales graves

Hay muchos motivos para acudir a la consulta de un psicólogo. De hecho, todos tenemos algún aspecto de nuestras vidas que nos gustaría poder cambiar y que no sabemos muy bien como resolver. Es decir que, en teoría, todos podríamos beneficiarnos de una ayuda profesional.

Lo comento, porque a veces parece que la gente cree que el psicólogo está solo para ayudar a personas con traumas muy profundos y problemas mentales severos. Hay muchos prejuicios al respecto, y eso impide que las personas puedan sacarles todo el provecho a los conocimientos del psicólogo.

Situaciones en las que ir al psicólogo puede ayudarte a crecer

  • Aumentar tu autoestima y aceptarte mejor.
  • Mejorar tu relación de pareja.
  • Encontrar lo que te gustaría hacer en la vida.
  • Superar cargas emocionales del pasado.
  • Aprender a expresar mejor tus emociones.
  • Mejorar tu carrera profesional.
  • Lograr la disciplina para conseguir un objetivo.
  • Gestionar mejor tu papel como padre o madre.
  • Mejorar tu sexualidad.

Señales de alarma que te avisan que deberías elegir un psicólogo

  • Te sientes mal todos los días.
  • Hay un trauma en tu pasado en el que piensas cada día.
  • Tienes manifestaciones físicas que los médicos no explican (dolores de cabeza, de estómago y otros).
  • La gente que te quiere está preocupada por ti.
  • Tienes una dependencia de una sustancia adictiva.
  • Tus relaciones personales no funcionan.
  • Ya no disfrutas lo que antes te gustaba.
  • Nada de lo que intentaste parece funcionar para sentirte mejor

Define tu objetivo antes de ponerte a buscar a un terapeuta

Si vas a buscar ayuda, lo lógico es que puedas explicar a tu psicólogo cual es tu objetivo. Hay situaciones en las que no hace falta pensar mucho, porque simplemente te sientes mal y no sabes como remediarlo. Pero, si se trata de un objetivo más concreto, como superar un reto personal o profesional, es bueno que lo tengas claro, porque los psicólogos se suelen especializar.

Para plantearte rediseñar tu carrera profesional, será mejor que acudas a un psicólogo que esté especializado en recursos humanos. Si tu objetivo es prepararte para una maratón, seguro que encuentras a uno experto en preparar a atletas, y así para muchas necesidades concretas.

Dicho eso, para la mayoría de los temas de mejora personal y gestión de emociones, seguramente no hará falta buscar un profesional tan especializado.

consulta psicología¿Cómo buscar y elegir tu psicólogo?

Directorios e Internet

Hoy en día, con teclear tu búsqueda en Google te saldrán muchos profesionales en tu zona. También puedes buscar en directorios médicos y páginas especializadas. Eso sí, escoger un psicólogo totalmente desconocido es arriesgarte a que no encaje con tus necesidades. Ten en cuenta que como en todas las profesiones, hay gente buena y regular. Los psicólogos son humanos, con sus virtudes y defectos. Por eso, intenta leer opiniones de otros pacientes, que serán más fiables si hay muchas de ellas, y así podrás tener una idea más precisa.

Amigos y familiares

Otra forma de elegir un psicólogo es mediante la recomendación de familiares y amigos. Puede ser una buena solución para encontrar a alguien de confianza, con un matiz importante. En algunos casos, podría existir un conflicto para el terapeuta, si acaba siguiendo independientemente a dos personas que están relacionadas. Pero, normalmente, si es el caso, el código deontológico del psicólogo le llevará a recomendarte uno de sus compañeros.

Médico de cabecera

Probablemente sea la mejor opción para elegir a un psicólogo. Si tu médico de familia te conoce bien, entonces es muy probable que te pueda recomendar un psicólogo. Los médicos están acostumbrados a colaborar con las otras profesiones de salud, y tienen información de primera mano de los profesionales apreciados por sus pacientes.

¿Elegir a un psicólogo mujer u hombre?

Realmente, no importa demasiado que el terapeuta sea mujer u hombre. Lo que cuenta es que sea un buen psicólogo. En España, de todos modos, es una profesión muy feminizada. Según datos del INE, en 2019 había un 81% de mujeres entre los psicólogos colegiados en nuestro país.

La única razón válida para elegir a un psicólogo de un género u otro es la cuestión de la comodidad para el paciente. Algunas personas se sienten más en confianza hablando de ciertos problemas con alguien de su mismo sexo, o del sexo contrario, según la situación.

Sentirse cómodo desde el primer momento es importante, en una relación con un profesional en la que se van a tratar temas a veces muy íntimos.

Empezar la terapia

El primer contacto

Antes de ir a una primera sesión con el terapeuta, es muy recomendable que tengas un contacto personal con el psicólogo. Eso te permitirá expresar lo que quieres mejorar, pero también hacerle algunas preguntas importantes.

No tengas miedo a preguntar sobre cuál es su metodología, su formación profesional, su colegiación y este tipo de informaciones. Son averiguaciones totalmente normales.

Además, vendrá muy bien que te informes sobre la frecuencia y duración de las sesiones, el precio de las consultas o la duración estimada del tratamiento (aunque este punto es difícil de determinar de antemano). Todo eso para que veas si encaja con tu agenda, tus obligaciones y tus posibilidades económicas.

La primera sesión

Intenta mantener una mente abierta en la primera sesión, especialmente si es la primera vez que acudes a la consulta de un psicólogo. Es posible que sientas cierta incomodidad, pero tendrás que analizar si viene de la metodología o personalidad del terapeuta, o si simplemente tienes resistencia a trabajar sobre esos temas.

Si tras un análisis lo más objetivo posible, te parece que este profesional en concreto no es el adecuado para ti, no dudes en cambiar. Pero que no sea una excusa para no hacer el trabajo sobre ti mismo que te habías propuesto.

Como dije antes, hay todo tipo de psicólogos: buenos, normalitos y malos. Y también influye mucho la personalidad de cada uno. Un profesional que le encante a una persona puede no gustarle a otra.

Tu objetivo es encontrar un psicólogo que veas que realmente te está ayudando a progresar. No te dará el pescado, te enseñará a pescar. Así que no esperes soluciones milagrosas, sino herramientas para trabajar sobre tus asuntos pendientes.

¿Elegir un psicólogo privado o en la salud pública?

En España, por desgracia, la salud pública tiene muy pocos psicólogos si lo comparamos con la demanda de consultas de salud mental. El resultado es que, normalmente, es complicado obtener una cita, salvo que la haya pedido tu médico de cabecera. Además, la frecuencia de las sesiones es escasa, lo que no permite avanzar mucho.

La alternativa suele ser acudir a la consulta privada del psicólogo. En algunas compañías aseguradoras de salud cubren psicología, aunque tendrás que mirar en detalle las condiciones, porque suelen ser restrictivas. Lo más habitual, entonces, es tener que pagar por cada consulta. Puede representar un importe significativo, pero también es una inversión para mejorar tu calidad de vida.

¿Online o físico?

Las consultas de psicología suelen desarrollarse en torno a una conversación, por lo que se adaptan muy bien a un formato online, por ejemplo, mediante videollamada. Pero es importante que te asegures de tener la tranquilidad y la privacidad necesaria para la consulta. Si no la tienes en casa, puedes buscar otro lugar desde donde conversar con el terapeuta, u optar por quedar en persona.

 

Con esas recomendaciones, tienes muchas pistas para acertar en tu elección de un buen psicólogo. Lo cierto es que es un profesional que tiene mucho que aportarte, así que no dudes en probar.

¡Vivir es compartir!

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