Pequeñas cosas que puedes hacer a diario para cuidar tu salud mental

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Parece que se está escuchando con cada vez más fuerza en el debate público la importancia de cuidar la salud mental, y lo cierto es que sigue siendo una asignatura pendiente en muchos aspectos. Pero hoy no vamos a entrar en la política sanitaria. Te voy a dar algunas recomendaciones de pequeñas cosas que puedes hacer en tu vida diaria para cuidar y mejorar tu salud mental. Puedes hacer mucho más de lo que piensas.

La salud mental es cosa de todos

Tu salud física no es algo que dejas exclusivamente a cargo de tu médico de cabecera. Actúas cada día para cuidarte, vigilando lo que comes o haciendo deporte, entre otras cosas. Con la salud mental pasa lo mismo. No es un tema reservado a los psicólogos y los psiquiatras. Puedes hacer mucho para sentirte bien. De allí que te haya preparado esa lista de recomendaciones. No son complicadas.

Desconectar de la ciudad ayuda tu salud mental

Hay varios estudios que relacionan el vivir en grandes urbes con una mayor probabilidad de sufrir algunas enfermedades mentales. Es muy probable que se deba al estrés inherente a las grandes ciudades. Por eso, un buen truco para cuidar tu salud mental es desconectar y buscar el contacto con la naturaleza.

Si tienes la oportunidad de ir al campo o en sitios naturales de vez en cuando, es ideal para disfrutar de un ambiente más tranquilo y relajado. Además, pasear fuera te permite recibir tu dosis de sol, algo imprescindible para sentirse bien.

La relación entre un buen sueño y una mente tranquila

Demasiadas personas menosprecian la necesidad de tener unas horas de descanso suficientes y de calidad cada noche. Es algo imprescindible para todos los aspectos de tu salud, y especialmente para tu paz mental.

No voy a entrar mucho en detalle sobre los consejos para dormir bien, porque ya tengo un artículo detallado en el blog. Pero ten en cuenta que necesitas una rutina, evitar ver pantallas una hora antes de dormir, tener una cama cómoda, silencia y oscuridad. También es recomendable no cenar demasiado, e irte a dormir en cuanto notas las primeras señales de sueño.

Aprender a soltar las cosas

Uno de los principales obstáculos para la salud mental es obsesionarse con las cosas. Hay muchas formas de hacerlo. Algunas personas son excesivamente perfeccionistas, y no se satisfacen hasta que las cosas cumplen unos criterios muy estrictos. Les genera mucha infelicidad. Otras quedan atrapadas en pensamientos repetitivos sobre aspectos negativos de sus vidas.

Aprender a soltar las cosas, y a aceptar que no podemos ni controlarlo todo, ni tenerlo todo perfecto, ni cambiar el pasado, es un reto. Soy consciente de que es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Pero, si te das cuenta de tus comportamientos obsesivos, te ayuda a relativizar y a tomar la decisión consciente de soltarlos.

¡Cuidado! No me refiero a ignorar las cosas que te hacen infeliz. Eso no ayudaría nada. Se trata de reconocerlas, aceptarlas, y aprender a seguir adelante con tu vida. Y, si te cuesta, allí si que puedes pedir ayuda a algún profesional para que te de pautas.

El deporte y la salud mental

Los beneficios de hacer deporte van mucho más allá de estar en buena salud física, y también afectan tu estado mental. Hay varias razones para ello.

La primera es que hacer deporte produce algunas endorfinas que mejoran el estado de ánimo. Es más, incluso hay estudios que indican que hacer deporte es muy eficaz para reducir los síntomas de la depresión.

Pero, al mismo tiempo, hacer deporte te permite estar más en forma. Eso tiene un efecto indirecto sobre tu salud mental, simplemente porque muchas actividades de tu vida diaria te cuestan menos. Y si a eso sumamos el beneficio para la autoestima de verse mejor físicamente, los beneficios son innegables.

Fijarse en lo positivo

¿Y si decidieras pararte a pensar cada día o cada semana en las cosas buenas que te han sucedido últimamente? Tendemos en fijarnos solamente en aquello que no nos ha funcionado o en los eventos negativos. Por eso es muy bueno recordar todo lo positivo, y sentirse agradecido por ello. A veces son pequeñas cosas como una risa con los amigos, una buena comida, un libro interesante, un paisaje lindo, un logro en el trabajo, etc.

Necesitamos socializar y hablar

Los seres humanos somos animales sociales, y para nuestra salud mental necesitamos estar en contacto con otras personas. Es fundamental pasar tiempo con familiares y amigos y compartir. Hace falta hablar, intercambiar ideas, a veces abrirnos sobre nuestros sentimientos y desahogarnos…

Y eso es especialmente importante cuando nos sentimos peor. Si es tu caso, no pierdas la oportunidad de contactar con personas de tu círculo social. Encerrarte sobre ti mismo no suele ser una solución. Hablar con los demás permite recibir otro punto de vista y relativizar muchas de las cosas que nos están pasando.

Tocar y abrazar es bueno para la salud mental

¿Sabías que basta con un abrazo de diez segundos para liberar oxitocina en tu cerebro? Se la conoce familiarmente como la hormona de la felicidad, y desde luego ayuda a tener una mejor salud mental. Así que, de vez en cuando, darse un abrazo con un amigo, un familiar, o incluso un animal de compañía, ayuda a sentirse mucho mejor. Es más, tocar no necesariamente tiene que implicar a terceras personas. En el blog comenté hace un tiempo los beneficios del automasaje, por ejemplo.

Darse pequeños objetivos para el día

Otra forma de cuidar tu salud mental es consiguiendo pequeños logros cada día. No tiene porque ser nada muy complicado. Cuando empieces tu jornada, puedes fijarte un objetivo, como hacer una pequeña sesión de deporte, arreglar una cosilla en casa, llamar a una persona querida, etc. El hecho de proponerte hacer algo y cumplirlo genera una pequeña satisfacción que ayuda a sentirse más realizado y feliz.

Ser activo … y saber descansar ayuda tu salud mental

La sensación de no hacer nada con tu vida puede pesar en tu salud mental. Me refiero a cuando te das cuenta de que has pasado horas y horas en la semana viendo televisión o navegando por las redes sociales sin hacer nada productivo. Y no es que ninguna de esas actividades sea mala per se. Simplemente, si abusas de ellas, te puede generar una frustración.

En cambio, si eres más activo y haces cosas productivas, sentirás que tu existencia tiene más propósito. Es una idea parecida a la anterior (fijarse pequeños objetivos), pero con el objetivo de escapar a la apatía y a las actividades que te consumen mucho tiempo sin aportarte mucho.

Eso sí, tampoco hay que caer en los excesos. A veces viene muy bien descansar, especialmente cuando has estado con mucha actividad y estrés en tu vida. Buscar un balance es un reto interesante.

 

¿Y tú? ¿Qué consejos añadirías para cuidar la salud mental? Espero tus reflexiones en la sección de comentarios.

¡Compartir es vivir!

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