¿Es mejor correr en cinta o en la calle?

es mejor correr en cinta o en la calle¿Quieres ponerte a correr? Quizás estés dudando entre hacerlo en un gimnasio o en casa, usando una cinta, o salir a hacer tus sesiones en el exterior. Cada opción tiene sus ventajas e inconvenientes. ¿Es mejor correr en cinta o en la calle? La respuesta dependerá de tu situación personal y de tus objetivos. Voy a explicarte las diferencias prácticas entre los dos ejercicios, y luego analizaré los pros y contras de cada opción. Y ya decides tú.

Dos formas de correr un poco diferentes

Cuando te preguntas si es mejor correr en cinta o en la calle, lo primero que debes de tener claro es que hay diferencias sustanciales entre ambas opciones. No es el mismo ejercicio, por varios motivos.

  • Cuando caminas o corres en una cinta, el suelo se mueve hacia ti, por lo que no te impulsas tanto hacia adelante como cuando estás en tierra firme. El resultado es un menor ejercicio de los músculos isquiotibiales. La contrapartida es que haces trabajar más los músculos iliopsoas (aquellos que ayudan a flexionar la cadera).
  • Correr en la cinta es un ejercicio mucho más lineal que correr en la calle. No das pasos laterales, ni hay irregularidades en el suelo.
  • El gasto energético en ambas opciones suele ser similar. Algunas personas argumentan que correr en la calle implica un mayor esfuerzo, por la resistencia del aire y las pequeñas variaciones de nivel. Pero esa valoración no toma en cuenta que correr en la cinta implica un mayor aumento de la temperatura corporal y de la frecuencia cardiaca, lo que incrementa el gasto calórico.

¿Es mejor correr en cinta o en la calle? Los pros y contras punto por punto

Variedad del ejercicio

Cuando corres en exteriores, tienes una gran flexibilidad para cambiar de ritmos, dar pasos laterales o incluso ponerte a subir escaleras. En la cinta, aunque puedes cambiar la velocidad y la inclinación, cada cambio tarda tiempo, por seguridad. Por lo que no puedes hacer tan bien algunos ejercicios que requieren cambios rápidos, como secuencias HIIT.

Además, estás muy limitado a un rectángulo estrecho y la velocidad máxima en la mayoría de los modelos caseros es bastante limitada.

Prevención de lesiones

Correr en la cinta es mejor para el impacto sobre tus articulaciones que hacerlo en la calle, porque la misma cinta amortigua cada pisada. Pero, por otro lado, correr en exteriores es un ejercicio más completo, que hace trabajar más músculos, y por lo tanto te protege de más lesiones.

Comodidad: es mejor correr en cinta que en la calle

Hacer ejercicio en interiores significa estar con una temperatura constante, y evitar tanto los calores del verano como el frío o la lluvia en invierno.

Además, si tienes la cinta en casa, no hace falta desplazarte hasta un parque o una zona apta para correr. Puedes hacerlo cuando quieres, por el tiempo que quieres. Si después de 20 minutos ya no quieres más, puedes parar. Cuando corres por la calle, también puedes parar, pero luego tienes que volver igualmente, aunque sea caminando.

No hace falta que vayas cargando una botella de agua. La puedes tener a mano. Y si te apetece ver una película o leer mientas corres, lo puedes hacer.

Correr en la cinta es más aburrido, mejor la calle

Cuando corres por un parque, ves árboles, el cielo, te cruzas con gente. El recorrido cambia, tienes referencias visuales y objetivos intermedios claros. Cuando corres en la cinta es mucho más monótono, y la única referencia que tienes es la pantalla con los datos de tus progresos.

Los datos sobre tu carrera

Es cierto que hoy en día, con un buen móvil, puedes tener una app que te mide las pulsaciones y, sobre todo, la distancia recorrida y el gasto energético. Pero para eso tienes que cargar el móvil encima. Cuando corres en la cinta, tienes en tiempo real toda la información sobre velocidad, calorías quemadas, incluso muchos aparatos te miden la frecuencia cardiaca.

Presupuesto: mejor correr en la calle que en la cinta

Para salir a hacer una sesión de running en un parque solamente te hacen falta unas zapatillas y algo de ropa deportiva. No es muy caro. Ya luego, si te aficionas a correr, puedes ir mejorando tu equipamiento. Para correr en la cinta necesitas o comprarte una, o apuntarte a un gimnasio. En el primer caso, si quieres un modelo correcto te tendrás que gastar entre 300 y 500 euros. Y si optas por el gimnasio, tendrás que pagar una cuota mensual para aprovechar las instalaciones.

Ritmo de carrera

Algunas personas piensan que una cinta para correr es mejor, porque puedes determinar una velocidad y mantenerla. De esa manera, tienes un ejercicio muy regular, al ritmo que has elegido. Sin embargo, también se puede argumentar que es más difícil saber cual es tu ritmo natural con una cinta, a diferencia de correr por la calle. Con la máquina, se fija una velocidad, y luego miras si te adaptas o no. En la calle, corres a un ritmo que encuentras natural.

 

¿Y tú? ¿Has probado ambas opciones? ¿Piensas que es mejor correr en la calle o en la cinta? Puedes compartir tu experiencia en la sección de comentarios.

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