Mi testimonio sobre pérdida de peso

testimonio pérdida de peso Después de compartir muchos consejos en el blog sobre como adelgazar y conservar un peso adecuado, he pensado que había llegado el momento de dejar la teoría y hablar de un ejemplo práctico. En concreto, haré mi propio testimonio sobre la pérdida de peso. Hace unos años ya expliqué como bajé varios kilos gracias al ejercicio. Pero, más adelante, hice otros cambios en mi vida, que influyeron también mucho.

Te lo voy a contar todo, para que veas un caso real. Como no vendo ningún método ni producto milagroso, y pese a la subjetividad inevitable cuando uno habla de una experiencia propia, creo que te puede servir como información para hacerte una idea.

También invito a todas las personas que han adelgazado a que compartan sus testimonios sobre la pérdida de peso en la sección de comentarios al final del artículo. Aviso que hago una moderación estricta, y que no publicaré ningún tipo de spam, ni mensajes comerciales destinados a vender un método o un producto.

¿Por qué dar mi testimonio sobre pérdida de peso?

Me resultaba interesante compartir mi experiencia principalmente por dos razones.

  1. La primera razón es que, aunque me gustaba la idea de perder peso y veía el ejercicio como una manera de lograrlo, mi principal motivación era estar en forma. De hecho, más adelante seguí adelgazando sin proponérmelo, simplemente porque empecé a tener una vida más saludable.
  2. El segundo motivo fue que me di cuenta de que algunos factores influían mucho más que otros en la pérdida de peso, en particular en el tema de la alimentación. Concretamente, no había imaginado que hacer unos pocos cambios en mi dieta, sin privarme de nada, podía tener un impacto tan notable en mi peso.

Eso me motivó a querer compartir mi experiencia, por si podía ayudar a otras personas.

Situación de partida

Rebobinemos unos años. Soy bastante alto, y en mi vida adulta he tenido variaciones de peso de alrededor de doce kilos, entre mis mínimos y máximos. Obviamente, esas variaciones se produjeron a lo largo de amplios periodos de tiempo, como mínimo muchos meses.

También tengo que decir que nunca tuve sobrepeso como tal, al menos no según el criterio del peso ideal basado en el IMC (con las limitaciones que tiene esa referencia). Pero, como soy de constitución más bien delgada, cuando subo de peso tiendo a tener un poco de barriga, entre otras cosas. Sin embargo, al ser alto, no se nota excesivamente un cambio de unos kilos.

En mi pasado, recuerdo haber notado el impacto de la alimentación en mi peso. En el espacio de un año, entre dos revisiones médicas de la empresa, llegué a subir diez kilos. Eso se debía a que la empresa tenía un convenio para la comida con una cafetería. Nos servían raciones muy copiosas. Por educación, siempre terminaba mi plato. Cuando me di cuenta de mi subida de peso, decidí no terminar los platos, y al año siguiente había perdido casi todo el exceso.

Pasaron unos años, y poco a poco tuve una vida más sedentaria, acompañada de una alimentación probablemente inadecuada. Llegó un momento en el qué había vuelto a subir esos diez kilos. Pero no era solo el peso. No me sentía en forma. Decidí tomar cartas en el asunto.

Mi testimonio sobre mi pérdida de peso: el ejercicio

Hace unos años, como ya conté en el artículo que enlacé al principio del post, me apunté a un gimnasio. Durante varios años, fui regularmente a hacer cardio, aproximadamente 3 veces a la semana. Al principio perdí hasta ocho kilos de los diez que tenía de más respecto a mi peso más habitual. Luego recuperé alguno, pero mi pérdida de peso se mantuvo alrededor de los seis kilos.

Al mismo tiempo, empecé a cuidar un poco más lo que comía, aunque realmente no hice grandes cambios en mi dieta. Solo evitaba caer en la tentación de comprar y comer cosas muy malas, como productos de confitería, galletas de chocolate, y este tipo de snacks.

Llegó la pandemia, y seguí haciendo deporte como podía, aunque me desapunté del gimnasio. Sustituí la práctica regular de ejercicios de cardio por largos paseos por la ciudad. Hoy, hago claramente menos deporte que antes, y probablemente no lo suficiente. Pero he mantenido un mínimo, y generalmente no me encuentro en mala forma.

Mi testimonio sobre pérdida de peso: la alimentación

Ya comenté que años atrás había empezado a cuidar más mi alimentación. Pero, hará cosa de un año, decidí hacer más cambios, con la idea de tener un estilo de vida más saludable, y cuidarme a largo plazo.

Concretamente, hice cinco modificaciones a mi dieta.

  1. Cambié el tipo de proteína principal. Pasé de comer sobre todo cerdo, vacuno, aves y ocasionalmente pescado a comer principalmente pescado y aves, con consumo ocasional de otras carnes.
  2. Dejé de comer queso en mi alimentación diaria. Lo sigo comiendo cuando voy a restaurantes o a casas de amigos, pero ya no lo como cada día.
  3. Incrementé notablemente la ingesta de legumbres (lentejas, garbanzos, alubias) y me aficioné por el aguacate.
  4. Procuro comer más verduras, ya que frutas siempre he comido bastantes.
  5. Cuando compro productos procesados, opto por aquellos con menos azúcar y menos grasas saturadas.

¿Fue difícil cambiar de dieta?

Para nada. Yo siempre he sido un gran aficionado al queso, y lo sigo siendo. Pensaba que ya no comerlo a diario me iba a suponer un gran sacrificio. Resulta que no es el caso. En realidad, me di cuenta de que había muchos alimentos con mucho sabor que antes no comía tan a menudo y ahora me gustan más. El aguacate y el salmón, por ejemplo, son dos productos que me encantan, y generalmente son bastante sanos.

¿Qué resultado tuvo el cambio de dieta?

A lo largo de los meses, perdí cinco kilos más, por lo que ahora me encuentro ligeramente por debajo de mi peso histórico, pero por encima del mínimo. Lo curioso es que, al principio, no me di cuenta de la correlación entre mi cambio de alimentación y la pérdida de peso. Llegué a pensar que le pasaba algo a la báscula, o incluso que me pasaba algo a mí.

Y luego caí en cuenta de que la baja de peso coincidía con mi cambio de hábitos alimentarios. Es cierto que podría deberse a otras causas, pero como me encuentro muy bien, me parece que es la explicación más lógica.

¿En qué te puede servir mi testimonio sobre pérdida de peso?

Creo que es un buen ejemplo para que veas que una combinación de ejercicio y alimentación equilibrada puede hacer mucha diferencia. No me estuve privando, no comí menos. Simplemente me alimenté mejor. Y no solo se trata de adelgazar, sino también de limitar riesgos de enfermedades cardiovasculares a largo plazo. Si pides ayuda profesional o te informas, puedes obtener buenos resultados.

El ejemplo también muestra que los procesos de cambio de peso toman tiempo. A muchas personas les parece inaceptable tener que esperarse muchos meses para perder una cantidad de kilos significativa. Sin embargo, es el único camino saludable. Nadie tiene sobrepeso de la noche a la mañana. Adelgazar también toma tiempo.

Espero vuestros testimonios

Si has perdido peso, me encantaría que compartieras tu experiencia con los demás. Eso sí, como ya comenté antes, no voy a permitir ningún comentario que intente vender un método o un producto. Quiero testimonios de pérdida de peso de personas reales, y que no estén motivados por fines comerciales.

¡Te leo pronto!

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