Los pros y contras de un divorcio para una pareja

pros y contras del divorcioLa mayoría de los matrimonios termina en divorcio. Es una estadística que da mucho que pensar. Pero, la separación de una pareja no tiene porque ser el evento traumático que normalmente se asocia con la palabra divorcio. Simplemente puede ser un paso más en la vida y la evolución de las personas y de las parejas. Hoy vamos a ver los pros y contras del divorcio, intentando analizar de manera objetiva un evento que puede llegar a tener mucha carga emocional, por motivos obvios.

¿Cuándo pensar en el divorcio?

Es evidente que la decisión de poner fin a un matrimonio tiene consecuencias importantes, y que no se debe tomar a la ligera. Antes de ponerte a buscar un abogado para divorcio, tienes que tener claro si es la mejor solución para tu relación de pareja.

Idealmente, contemplar el divorcio es algo que debería ocurrir solamente cuando ambas personas han llegado a la conclusión de que no hay manera de volver a tener una relación de pareja sana y con amor. Y eso debería ocurrir tras mucho dialogo e intentos por ambas partes de mejorar la relación.

En otras palabras, el divorcio no es una herramienta que debería usarse en cuanto aparece cualquier dificultad en la convivencia, sino una solución para terminar la relación una vez que ha quedado patente que no se puede salvar.

Los pros y contras del divorcio: las ventajas

No confundamos conceptos

Antes de hablar de pros y contras del divorcio, me gustaría destacar que el divorcio solo es un procedimiento. Viene con mucha carga emocional porque es un procedimiento de separación entre dos personas que han vivido muchas cosas en común. Pero es solamente la constatación del final de una pareja. No es una causa, sino una consecuencia.

Las ventajas del divorcio para la pareja

  • Clarifica la situación. Muchas relaciones llevan años muertas y sin posibilidades de revivir. Incluso, en muchos casos, las dos personas ya no viven juntas. Pero siguen casadas, por motivos culturales, por prejuicios o simplemente porque no han llegado a aceptar la evidencia. En esos casos, un divorcio pone un punto final oficial a la relación, dejando claro que todo ha terminado.
  • Permite superar la relación. Una relación es algo muy emocional. Pese a saber que las cosas no van bien, o incluso intuir que la pareja no tiene futuro, a veces puede ser difícil interiorizar que todo se ha acabado. El aspecto oficial del divorcio permite empezar el proceso de duelo, para terminar aceptando que ya no hay esperanza con la otra persona. Es algo importante, porque en muchos divorcios, una de las partes tiene claro que no quiere seguir mientras la otra no estaba lista para aceptarlo todavía.
  • En España hay un procedimiento rápido. El llamado “divorcio exprés” permite obtener una resolución judicial en cuestión de semanas, siempre que ambas partes estén de acuerdo sobre el divorcio y el convenio asociado. Esa rapidez es uno de los pros del divorcio, ya que permite no alargar un proceso que se asocia con muchas emociones, y se basa en un acuerdo que evita las posibles tensiones y disputas entre las dos personas.

Otras ventajas del divorcio

  • Una situación más sana para los hijos. Muchas parejas no quieren divorciarse porque les preocupa el impacto de su decisión sobre la estabilidad de los hijos. Y sin duda es una preocupación lógica y madura. Sin embargo, lo que se suele olvidar en ese razonamiento es que seguir en una relación de pareja insatisfactoria también puede afectar a los niños. Ellos pueden notar las tensiones y las peleas que surgen entre sus padres. Por lo tanto, un divorcio bien llevado puede ser más sano para los hijos que obligarles a presenciar una relación deteriorada.
  • No es un procedimiento muy caro. La separación en sí puede conllevar gastos, como por ejemplo tener que pagar dos viviendas en lugar de una. Pero el procedimiento del divorcio no es muy caro en España, especialmente en el caso de un mutuo acuerdo, que puede salir entre 500 y 1.000 euros según los casos.

Los pros y contras del divorcio: los inconvenientes

Cuando el divorcio se usa como terreno de lucha

Una cosa es cuando una pareja llega a la conclusión de que la separación y el divorcio son inevitables y sanos para ambos. Pero, por desgracia, también hay situaciones en las cuales existe mucho resentimiento por parte de una o ambas partes, y entonces el procedimiento se puede usar para hacer daño o ajustar cuentas.

Está claro que, llegado a ese punto, el divorcio se puede convertir en un procedimiento muy duro. Ya no se trata de un divorcio de mutuo acuerdo sino contencioso, y se abren peleas por la custodia de los niños, el reparto de activos o las pensiones compensatorias.

En realidad, la culpa no es del divorcio, la pareja ya tenía problemas anteriores, pero el proceso sirve como un catalizador de todo lo que no se resolvió o habló antes. Por eso es tan importante llegar al divorcio preferentemente después de haberlo intentado todo. Pero, tampoco seamos ingenuos, hay personas más conflictivas que otras, independientemente de como se haya desarrollado los acontecimientos.

El coste y la duración del divorcio contencioso

Cuando no hay acuerdo sobre las condiciones del divorcio, ocurren dos cosas.

  • Por un lado, los plazos se dilatan mucho. Se celebra un juicio, se presentan pruebas, y, teniendo en cuenta la saturación de la administración de justicia, pueden pasar muchos meses hasta tener una resolución. Eso sin contar los posibles recursos.
  • Asimismo, como cada parte tiene que tener su abogado (no se puede compartir como en el caso del divorcio de mutuo acuerdo) y los plazos se alargan, el coste del divorcio aumenta de forma sustancial, y puede representar varios miles de euros, sumando lo que paga cada persona.

Un proceso traumático para los niños

Antes explicaba como un divorcio puede ser mucho mejor para los hijos que seguir en una relación de pareja insatisfactoria. Y a la larga suele ser el caso, incluso si el divorcio es contencioso. Pero, también hay que reconocer que, dependiendo del comportamiento de los padres, un divorcio que se convierte en una lucha puede ser bastante traumático para los niños.

Aunque la administración de justicia intenta siempre dar prioridad al bienestar de los menores y evitar que se vean involucrados en el proceso, en algunos divorcios contenciosos los niños pueden llegar a tener mucho protagonismo, y verse obligados a tomar partidos.

De nuevo, quiero matizar que eso no es un problema del divorcio en sí, sino del uso que se hace del mismo. Si los padres acuerdan no involucrar a los niños en el proceso y buscar un acuerdo, no tiene que ser un proceso problemático para los menores.

Resumen sobre los pros y contras del divorcio

El divorcio suele ser la mejor manera de finalizar una relación de matrimonio, siempre cuando ambas partes hayan tenido la oportunidad de dialogar y asimilar que la pareja ya no tenía futuro. Llegar a un mutuo acuerdo permite tener un procedimiento rápido y poco doloroso, y que cada uno pueda superar la relación.

Sin embargo, si no existe un acuerdo, y por mucho que la relación ya no tenga ningún futuro, el proceso de divorcio puede tener muchas tensiones y alargarse más de lo necesario.

La clave es el análisis del futuro de la relación. Si ya no hay posibilidades, entonces el divorcio parece inevitable, y, en ese caso, es muchísimo mejor para todos enfrentarlo de mutuo acuerdo, pensando en el bienestar de cada uno, y por supuesto de los hijos, si los hay.

Por otra parte, si ambas personas creen que todavía hay una oportunidad para recuperar la relación y conseguir una pareja sana, feliz y con amor, deberían explorar esa vía antes de contemplar el divorcio. Si solo una de las dos personas ve esa posibilidad, entonces tendrá que aceptar que la relación terminó, y buscar un acuerdo de divorcio, para poder superarlo.

 

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